sábado, 24 de junio de 2017

Año nuevo danés: Malmö

Aquí no hay dragones, reyes míticos, misioneros martirizados ni historias épicas. En su origen se trató de un pueblo fundado por los daneses entre los siglos XII y XIII, cuando toda la región pertenecía al reino de Dinamarca.
Hacia finales del siglo XIII Malmö se unió a la liga Hanseástica y comenzó un cierto desarrollo comercial gracias a su ubicación estratégica. Está en el punto sur de Suecia, al otro lado del Canal de Oresund, el canal que separa Suecia de Dinamarca.
¡Un momento! ¿No era que formaba parte de Dinamarca? Sí. Formó parte de Dinamarca desde su fundación hasta bien entrado el siglo XVII, cuando los suecos ocuparon la región.
 La iglesia de San Pedro, la más antigua de Suecia y la península escandinava
Bien. Volvamos a Malmö. En 1319 se comenzó a construir la iglesia de San Pedro. Fue la primera iglesia gótica de ladrillos de la península escandinava y, por tanto, uno de los modelos que tomaron muchas de las iglesias posteriores.
Foto de rigor, la plaza principal del pueblo
En el siglo XV se construyó el castillo de Malmö y la ciudad recibió su escudo heráldico, que incluía por alguna razón misteriosa un hipogrifo, que pronto se transformó en el símbolo del pueblo.
El castillo de Malmö, que es era más bien una fortaleza. Hoy alberga un par de museos
A lo largo del siglo XVII Suecia y Dinamarca lucharon por el control de la región hasta que, tratado de Roskilde mediante, Dinamarca reconoció en los papeles que Suecia se había salido con la suya. Malmö pasó de manos por primera (pero no última) vez en su historia. De hecho los daneses volvieron a ocupar la ciudad al menos dos veces más. En ambas terminaron siendo expulsados por los suecos, aunque, claro, tanta ida y vuelta fue dejando su marca en el pueblo.
Durante la revolución industrial el pueblo salió de su largo letargo y -astillero y fábrica de cigarrillos mediante- se transformó en uno de los grandes centros industriales del país. Por buena parte del siglo XX la ciudad creció y se industrializó hasta que la crisis del petróleo de los años setenta la afectó. El astillero de la ciudad tuvo que ser rescatado por el estado y echar a buena parte de sus trabajadores. No fue la única industria que tuvo que ajustarse.
Así las cosas la ciudad tuvo que ingeniárselas para salir adelante. Apostó por convertirse en un centro de investigación y a juzgar por lo que se ve hoy en día, mal no le fue.
Hoy Malmö es un centro tecnológico, científico y cultural importante. Está unida a Copenhague por el puente de Orelsund, una obra de más de treinta kilómetros que une Suecia y Dinamarca y posee una gran colección de edificios modernosos y más o menos vanguardistas, entre los que destaca el Turning Torso, el edificio más alto de Escandinavia.
Arriba a la derecha, el Turning Torso. Abajo a la izquierda, un teléfono público-reliquia. No es como la cabina de Doctor Who pero tampoco está mal. A la derecha, un mural que da un poco de miedo
No muy lejos del Turning Torso hay un parque y más allá está la playa del lugar. Seún cuenta una inverosímil leyenda local, en verano se llena de gente que va a disfrutar del sol, la arena y el mar. No nos consta. Eso sí, viento y fresco -al menos a fin de año- hay para repartir.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Qué "diafanidad"!
Muy lindo, y desde esta distancia, no se nota el frío
Saludos

Nicolás dijo...

Se ve que la distancia ayuda... No fue un frío intolerable pero... después de andar pateando la ciudad por horas se sentía cada vez más. En general en estos lugares la cercanía del mar hace que ela fresca se sienta menos yno es infrecuente la temperatura sea menor en Dresden que en Dinamarca