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miércoles, 10 de enero de 2018

Fotos de miércoles

Eisenach. Los locales dicen que es la casa más angosta de Alemania. No sé quien lo certifica... pero si no lo es, le pega en el poste. 

jueves, 4 de enero de 2018

Finde en Turingia: Gotha

Gotha es otra ciudad de la que se desconoce el origen. Sin embargo podría decirse que entró en los registros históricos por la puerta grande. La primera mención histórica que se hace del pueblo la realiza Carlomagno en el año 775. Por aquella época Gotha era la Villa Gotaha, el pueblo de las buenas aguas.
Arriba, la plaza del mercado vista desde el castillo  Friedenstein. Abajo, vista desde la plaza del mercado en dirección a la catedral.
No se sabe exactamente cuáles serían esas aguas exactamente ya que el pueblo original no fue fundado cerca de un río. De hecho, muchos de los documentos medievales hacen referencia al problema del abastecimiento de agua potable de Gotha hasta que en el silo XIV se construyó el canal que la abasteció de agua fresca proveniente de vertientes de deshielo.
En el siglo XI los márgraves de Turingia se hicieron con el pueblo (está realmente cerca de Eisenach). Como ambas ciudades se encuentran en la ruta que va de Frankfurt a Leipzig (La Vía Regia) pasando por Erfurt, pronto se beneficiaron por su posición estratégica y comenzaron a organizar sus propios mercados, lo que para la época era todo un privilegio.
Plaza del mercado con el edificio de la muni.

Para el siglo XII ya hubo un castillo ubicado en donde actualmente se encuentra el Friedenstein Schloss.
 Friedenstein Schloss
Junto con Eisenach, Gotha pasó a engrosar la lista de territorios de los Wettin luego de la guerra de sucesión de Turingia. Al igual que buena parte de los territorios de la rama Ernestina de los Wettin (¿alguien se acuerda de los dos hermanos que construyeron el castillo de Meissen y que luego se dividieron el ducado?), esta parte de Sajonia se fue subdividiendo una y otra vez hasta que finalmente Gotha se transformó en la capital del mini-ducado de Sajonia-Coburgo.
Orangerie y palacio de invierno en el parque de los duques.
A pesar de estar ubicada a mitad de camino entre Erfurt y Eisenach, las tres ciudades pertenecieron a entidades estatales distintas. Eisenach terminó yendo a parar al ducado de Sajonia-Weimar, Gotha al de Sajonia Coburgo y Erfurt, al episcopado de Mainz. Sí, atravesando 20 o 30 kilómetros cruzabas tres fronteras, o al menos así fue hasta que se unificó Alemania.
Como dato de color, en el año 1642 Gotha introdujo la educación obligatoria hasta la edad de doce años, una medida bastante adelantada a su propio tiempo.
 A la derecha, el palacio Friedrichsthal

Al igual que Eisenach, Gotha está también vinculada al movimiento socialista. Aquí se fundó el actual partido socialdemócrata alemán cundo el partido de los trabajadores social demócratas de Bebel y Liebnecht se unió con la Asociación de los Trabajadores Alemanes de Ferdinand Lasalle. Como en tantos otros ámbitos fue necesario encontrar un compromiso entre los dos grupos: el Programa de Gotha. Casi (o más) famoso que el programa fue su crítica, una obra en la que Marx denunció el reformismo imperante en el programa.
Museo ducal

sábado, 30 de diciembre de 2017

Finde en Turingia: Eisenach II

A finales del siglo XVI Eisenach se convirtió en capital de un desmembramiento de Sajonia. En esta región de Sajonia se convirtió en práctica habitual ir subdividiendo el ducado a la muerte de cada duque de modo de que cada hijo heredera algo. Al menos los dos mayores. Así surgieron los ducados que, originalmente, se llamaban Sajonia-Wittenberg, Sajonia-Weimar, Sajonia-Eisenach y así ad infinitum. Para el pueblo fue un avance... Volver a ser capital ducal obligó a los locales a sacuirse algo de la modorra que habían acumulado en los siglos pasados.
Como capital de segundo o tercer orden Eisenach se pobló de cortesanos y, con ellos, de músicos y artistas. Por aquella época los músicos y pintores iban recorriendo las capitales esperando obtener el favor de algún noble que se convirtiera en su mecenas. Entre otros, vivieron aquí en Eisanach Pachelbel y Telemann, además de un tal Johan Ambrosius Bach, padre de Johann Sebastian, que nació en Einsenach y cuenta con su propio museo.
 Arriba, el monumento de Bach. Abajo a la izquierda, la casa natal del Juan Sebastián.
En 1741 la línea de Sajonia-Eisenach se extinguió y sus territorios fueron a parar al ducado de Sajonia-Weimar. En un destello de originalidad los duques decidieron rebautizar sus territorios. Lo llamaron “gran ducado de Sajonia-Weimar-Eisenach”. Claro que como la capital del naciente ducado fue Weimar, Eisenach quedó un poco desdibujada. 
Sin embargo eso no significó que el pueblo entrara forzosamente en otra siesta hisórica. Por el contrario, algo se estaba agitando por entonces en Europa. Unas cuantas cosas, de hecho. Una era la revolución industrial. La otra otra eran las ideas políticas de los cada vez más numerosos trabajadores industriales. Aquí en Eisenach se reunieron los líderes socialistas Auguste Bebel y Karl Liebnecht y formaron el Partido Socialdemócrata Alemán. 

Burschenschaftsdenkmal (ponete un nombre cuando puedas). Fue construido en conmemoración de los caídos en la guerra franco prusiana de 1871.

jueves, 28 de diciembre de 2017

Finde en Turingia: Eisenach I

¿Te suena Eisenach? ¿no? ¡Qué vergüenza! Bueno, en realidad, tampoco es para tanto... La verdad-verdadera es que antes de vivir aquí, a mí el nombre no me decía nada. Y si bien es cierto que el lugar no es uno de los principales destinos turísticos de Alemania, para un fin de semana tampoco está nada mal...
Si hay alguna certeza acerca de los orígenes de Eisenach es, precisamente, que no se sabe mucho. Actualmente se presume que el pueblo se formó en torno al castillo de Wartburg, que fue establecido en el 1067 sobre un antiguo asentamiento franco que, a su vez, se remonta al siglo VIII. O sea, parece que los francos estuvieron habitando la región desde el siglo VIII cuando menos. Sobre este asentamiento los sajones construyeron un castillo y a los pies del castillo fue creciendo el pueblo. O eso se supone. En todo caso habrá que esperar hasta que se invente el viaje en el tiempo para chequear la hipótesis.
 Wartburg, el castillo de Eisenach
El pueblo creció en torno a tres plazas principales: La Plaza del mercado de los domingos, la plaza del mercado de los miércoles y la plaza del mercado de los lunes. ¿Qué por qué había mercado dos días seguidos? No tengo ni idea. Aunque si así se llamaban, imagino que sería por obvias razones. De todos modos, hoy las plazas ya no se llaman así y sólo hay una de ellas que sigue acogiendo puestos y tiendas.
Plaza del mercado, con la iglesia principal
En el siglo XII Eisenach se convirtió en la capital de Turingia. Por esa época los actuales estados de Hesse y Turingia pertenecían a una única familia que había ido conquistando territorios o, en el mejor de los casos, los habían ido adquiriendo por vía de matrimonio. La cuestión es que para el siglo XIII la línea masculina se quedó sin herederos y ocurrió lo que suele ocurrir en estos casos... Los nobles de todos los ducados, condados y margraviatos vecinos comenzaron a desempolvar sus árboles genealógicos para ver si podían reclamar algo. Y sí, efectivamente hubo quien adujo que la abuela del tío del hermano de la madre del sobrino había pertenecido a la familia. De hecho hubo dos reclamos. El de Sofía de Hesse y el de los Wettin de Sajonia, estos últimos, viejos conocidos nuestros.
La municipalidad, la iglesia y algunos edificios históricos
Como siempre, las cosas se resuelven por la razón o por la fuerza. Y como por la razón hay que sentarse, negociar, ceder e intercambiar, bueno, más fácil por la fuerza. Fueron a la guerra y al final se terminaron dividiendo los territorios. Una parte pequeña quedó para Sofía y casi toda Turingia para Sajonia. De aquí en más ambos territorios tuvieron administraciones diferentes, pero como ambos se colgaban de los mismos árboles genealógicos los escudos de cada región son sumamente similares.
En la repartija Eisenach quedó del lado sajón y por algún tiempo hasta fue residencia de los electores y todo. Pero claro, pasó de ser la capital y principal ciudad de los lándgraves de Turingia a ser una más de las ciudades de Sajonia y se ve que la pérdida de estatus mucho no les gustó a los vecinos del lugar. Como resultado, a principios del siglo XIV se rebelaron y la ciudad trató de ser declarada ciudad libre imperial. Finalmente el ejército sajón se encargó de que a todo el mundo le quedara claro cómo iban a ser las cosas. Los rebeldes fueron derrotados y los Wettin decidieron quitar a Eisenach de la lista de capitales itinerantes.
Un poco más tarde, a finales del siglo XV y principios del XVI un viejo conocido de la zona anduvo por Eisenach, un tal Martín Lutero. Por aquella época era un ilustre desconocido que estudió en la escuela secundaria. Veinte años más tarde, ya en plena Reforma y luego de haber sido excomulgado, Lutero volvió a Eisenach, esta vez protegido por el duque-elector de Sajonia, que lo instaló en el castillo de Wartburg para asegurarse de que no fuera capturado por los católicos.
  Wartburg, visita obligada del Lutherweg, la "ruta de Lutero". Especialmente en 2017, ya que se celebraron los quinientos años del inicio de la Reforma protestante. 
Entre 1521 y 1522 Lutero vivió con otro nombre (fue algo así como un proto testigo encubierto) en Wartburg y en el castillo tuvo lugar una de sus mayores obras, la traducción al alemán de la Biblia. Fue la primera traducción al alemán de un libro que, por otra parte, hasta el momento sólo había sido leído en latín y griego, idiomas no del todo cotidianos para la población del Sacro Imperio Romano Germánico. Al menos no del todo cotidiano para la gente de a pie.

miércoles, 26 de abril de 2017

Foto de miércoles

Erfurt. Parece que se viene la fin del mundo. O, en su defecto, un chaparrón.

sábado, 25 de febrero de 2017

La biblioteca de la duquesa

En la lista de visitas obligadas en Weimar está la biblioteca de la duquesa Anna Amalia. Patrimonio de la Humanidad de Unesco desde 1998, la biblioteca es famosa, ante todo, por su sala de estilo rococó.
Anna Amalia, duquesa de Sajonia-Weimar, Jena y Gotha (por si a alaguien le quedaba alguna duda) fue la principal impulsora de la biblioteca, y quien dio la orden de trasladarla a su actual emplazamiento, que se mandó acondicionar especialmente.
Como buenos vecinos de Weimar con la cuota al día, Goethe y Schiller aprovecharon la existencia de semejante lugar para leer y trabajar, siendo Goethe uno de sus directores.

jueves, 23 de febrero de 2017

La nueva Residencia de Weimar

No importa cuan ignoto sea un ducado, a su cabeza siempre hay una familia con pretensiones. Más si entre los vecinos de la familia ducal en cuestión se encontraron Martín Lutero, Lucas Cranach, más tarde Herder, Goethe y Schiller y luego Wagner, Liszt y Nietzsche. Y por desconocido que fuera el gran ducado de Sajonia Weimar-Gotha, semejante lista de habitantes pone a cualquier ciudad en el mapa.
 A la izquierda, los restos del viejo castillo, a la derecha (y abajo) la nueva residencia
Y claro ¿qué duque va a residir en semejante lugar y vivir en una pocilga?. Menos aún si justo por casualidad tu castillo tiende a prenderse fuego e incendiarse. Ni hablar si, además, se puede contar con el propio Goethe para coordinar el trabajo de construcción de un nuevo palacio. 
De hecho Goethe trabajó no sólo en la construcción del palacio sino también en la cancillería del ducado. ¿Qué por qué? Por un lado era abogado (lo cual explica que trabajara en la cancillería pero no que haya sido el responsable de la reconstrucción y remodelación de la residencia ducal). Por el otro, era el principal escritor en lengua alemana. Sí, eso no significa nada pero, por lo menos, le asigna ciertos criterios estéticos.
Claro que este Goethe no fue el mismo que dio nacimiento al Sturm und Drang, el movimiento literario previo al romanticismo. O sí, mejor dicho, fue el mismo... pero luego de su viaje por Italia regresó con una estética más clásica que el preromanticismo por el que había pugnado.
Todo este amor renovado por el clasicismo y Roma se nota tanto en el el palacio como en la ciudad en general.