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jueves, 31 de diciembre de 2015

En proceso de resurrección

Creo que esta vez la primera crisis existencial del blog llegó mucho antes que en otros momentos en los que se suponía "recuperado", "resucitado" o, más acorde a los tiempos que corren, zombie. Tantas cosas para actualizar, tanto para contar y mostrar, tan poco tiempo y menos recursos. Búuuuu. Parece la crónica de una agonía anunciada. Pero que no cunda el pánico y, ante todo, a no desesperar. El blog no ha fenecido (no aún, al menos), nosotros seguimos vivitos, coleando y transitando el camino amarillo.

Lamentablemente desde que nos mudamos al departamento de Plauen, nuestro camino amarillo carece de señal de wi-fi. Es un dato menor lo sé, pero siendo que somos dos grinchs de los aparatitos, el tuister, el feisbuk y el uotsap, nos deja un poco allá lejos y hace tiempo. Ya lo solucionaremos de algún modo. Espero.

Por raro que suene, acá los servidores de internet conciben contratos con mínimos de dos años. Menos de eso, Tut mir Leid, lo siento, i'm sorry, o sea "NOP". Eso quiere decir que estamos medio al horno pero que de algún modo nos arreglaremos en breve.

Mientras tanto en ciudad Gótica... el fin de año se acerca, y a nosotros nos encontrará unidos y enquesados. O al menos esas expectativas tenemos para la "racleteada" de esta noche con Lara, André, Lena, Guido y una familia amiga que nos ha invitado.

Entenderán que si el orden del blog ya venía desafiando los límites de la lógica temporal lineal, después de este hiato de un mes, bueno, seguiremos con un orden... especial... moderno... diferente.

Ah, y Feliza me muero... ah no, eso era sin la dentadura, Feliz Año Nuevo.

martes, 6 de abril de 2010

Es lo que hay

maru y ian dice:gggAh
gggche, viste el blog de Lara?

gggel tuyo ya fue, no?Nicolás dice:
gggNo, no vi el de Lari
ggglo otro, ¿querés que te lo conteste?
maru y ian dice:
gggufa, yo tenia esperanzas
Nicolás dice:gggAlgún día va a revivir
gggno sé ni cuándo ni cómo
gggseguramente cuando menos lo esperen

gggcomo el gato felix
gggque renace de sus cenizas
maru y ian dice:ggguh entonces tiene una esperanza
Nicolás dice:gggNunca digas nunca
gggAunque en este momento vos tenías que corregirme y decirme

ggg“pero el que renace es el ave fénix, no el gato félix”
gggy en ese momento yo te decía, “claro, se ve que por eso no
gggrenace”…

jueves, 16 de abril de 2009

El blog, otra vuelta ...

¿Cómo empezar un nuevo capítulo del blog sin decir que soy un colgado?, ¿cómo hacerlo sin parecer repetitivo?, ¿cómo ser crítico de mis propios defectos sin caer en lugares comunes?

Las respuestas, claro está, no las tengo, así que voy a ahorrarme el esfuerzo de buscarlas. Habiendo dejado aclarada esta cuestión, dejo (¿dejamos?) por inaugurada una nueva etapa del blog que, espero, tenga una vida más duradera que la anterior.


Pareciera que hay algo en el otoño barilochense que lleva a la escritura, aunque en este caso pienso que se debe a dos cuestiones bastante claras e identificables. Hace tres (casi cuatro) semana comencé a cursar el Profesorado en Lengua y Literatura en la flamante Universidad Nacional de Río Negro. Inicialmente, sin pensar mucho, me inscribí dos materias, una de ellas era un taller de lectura y escritura. Evidentemente el trabajo en esta materia me ha llevado, o más bien traído, a reencontrarme con el hábito más o menos sistemático de la escritura. Escribí unos renglones antes que me inscribí “sin pensar mucho”, aunque bien podría decir sin pensar absolutamente nada… ¿en qué estaba pensando cuándo lo hice? No lo sé. Tampoco sé como pensaba arreglarme para trabajar en la escuela, en la universidad, en la casa, hacer la maestría virtual de la UNQ (Léase Unqui) que comencé en el mismo momento. ¿Con que necesidad?, me pregunto. Pienso que afortunadamente tuve un dejo de clarividencia sobre esta situación cuando el fin de semana anterior a Pascuas estuve abocado a ponerme al día con la lectura y, a pesar de contar con un feriado extra, no logré hacerlo.


Se ve que, incluso en este tipo de situaciones podemos tener momentos de relativa iluminación. “¿Por qué invertir tanto tiempo y esfuerzo en algo que me va a sobrepasar y que posiblemente abandone en algún momento cercano a la mitad del cuatrimestre?”, me pregunté primero, para luego interrogarme acerca de que pasaba por mi mente en el momento de inscribirme a las materias. No habiendo podido encontrar respuestas satisfactorias opté por la mejor opción para mi salud mental.


Obviamente mi vida ha dado un giro de unos cuantos grados -no sé exactamente cuántos pero sí sé que son bastantes- desde mi última experiencia universitaria; tengo obligaciones laborales bastante diferentes, tengo una casa de la que hacerme cargo e “hijos” de los que ocuparme. Debo admitir que el cambio no es menor y que la situación me obligó a reflexionar un poco sobre el tema. Entonces pensé en lo que había vivido en los últimos meses, en lo que había contado y en lo aún tenía -tengo- para contar, en las cosas que pospuse y en la larga pausa en la que sumí a este pobre blog. Así que decidí que era hora de empezar otra vuelta, de poner al blog en movimiento. Y, como dijera Carlitos Balá, el movimiento se demuestra andando…

jueves, 15 de mayo de 2008

Más extraño que la ficción

De alguna forma vivir en Argentina requiere que uno (o una, llegado el caso) esté acostumbrado a situaciones que parecen salidas de la ficción. O algo aún más extraño que eso: la realidad latinoamericana. Y si bien no es tan encantadora como el realismo mágico de García Márquez, no por eso deja de ser menos inverosímil. Sino, ¿cómo se entiende que podamos haber sobrevivido a los patacones, lecops, Rodríguez Sáa y Mauro Viale? Si eso no es más extraño que cualquier ficción imaginable, no sé que pueda serlo…

Algo de todo eso requiere también un blog que, como éste, carezca de actualizaciones diarias y apenas tenga alguna(s) al mes (y eso en los buenos meses…). Lo digo porque, en cierto modo, pasa algo extraño. Creamos algo más extraño que una ficción; escribo para contar algo que quiero contar, aunque el episodio no sólo haya concluido sino que además ya puede ser conocido por todos/todas. Por eso se requiere de un esfuerzo para ignorar el hecho de que ustedes saben el final de la historia, y que yo sé que lo saben… Así y todo seguimos la ficción, les cuento algo que pasó y que no podrá ser cambiado, cosas cuyos desenlaces en ocasiones, como es el caso de la que procede, ya son conocidos para muchos/muchas de ustedes. Sin embargo no importa…

viernes, 15 de febrero de 2008

Se supone que tengo que actualizar el blog

Sí, ya lo sé...
De nada sirve que intente decir que había escrito cosas y que, al cargarlas se borraron. Menos útil sería mentir que eso pasó en reiteradas ocasiones. Sólo puedo decir una cosa: alguien me roba el tiempo.

No sé quién, no se cómo, tampoco cuándo... sólo sé que desde el último fin de semana de noviembre entré en un tobogán que, espero, haya terminado y me haya dejado aquí, o ahora, mejor dicho, en el 15 de febrero.

Todo comenzó algún tiempo atrás, en la isla de sol... ah, no perdón... todo comenzó cuando, a finales de noviembre tuvimos un fin de semana de capacitación en la escuela. Para variar, tuvo que ser, hasta ese momento, el mejor fin de semana de la por entonces vigente primavera. A partir de ese momento algo pasó; una cosa llevó a la otra, un fin de semana refugio, la llegada de mi mamá para mi cumple, más refugios y caminatas... y Chili, y Pancho, y Uli ... año nuevo. Más amigos, más visitas; Flor, Luzu, los peixes, los Rossettis, Eri y Nico. Poco a poco comenzaron también a aparecer nuevos estudiantes que llegaron a vivir a casa, mientras el trabajo llegaba a su mayor punto. De hecho, en algún momento llegamos a tener en la escuela 45 estudiantes y superamos los 30 por más de dos o tres semanas.

Es una sensación rarísima, la de la estacionalidad de la ciudad, y es como sentir que, en un momento hay una marea que te lleva. No sólo en la calle, es un ritmo, es algo que se respira; salir temprano, ir a algún bar, hacer algo, salir a caminar o correr, juntarse con amigos.

"Síndrome del falso turista", fue bautizada esta situación por Roque, un compañero del trabajo. Tal cosa consistiría en tratar de ponerle el cuerpo a las vacaciones ajenas, en seguir el ritmo de amigos y familiares turistas, corriendo con la clara desventaja de que uno trabaja.

No me quejo, no nos quejamos. Esta bueno, pero desgasta a pesar de lo bien que uno pueda pasarla, y claro, uno empieza a recortar tiempos de donde sea. Al parecer el blog y los mails fueron los primeros en caer en el recorte. No me robaron el tiempo, ahora lo sé, lo usé en modo diferente; hice y hago otras cosas. Trato de disfrutar de este verano espectacular que nos recompensa después de un invierno aletargante.

Pero estoy, se supone que existo, y aunque no siempre escriba, sigo teniéndolos/as presentes todos los días; y aunque no siempre los vea o les escriba, siempre están...

martes, 23 de octubre de 2007

de Quilmes, Bariloche, la Montaña y otras yerbas

Sí, ya sé... Mucho tiempo sin actualizar. El lector anónimo se queja y es verdad, hace tiempo que no escribo...

Cómo ya es sabido, antes de comenzar en mi nuevo trabajo hice una pequeña visita por Quilmes. Mas o menos 10 días nunca alcanzan para nada, siempre quedan amigos/as sin ver, otro/as con quienes nos debemos una charla mas tranquila, cosas que nos quedan sin hacer... pero muchas más hechas, y en ese sentido el saldo siempre es positivo; por lo amigos reencontrados y por reconfirmar que, pese a que la ciudad ofrece hartas posibilidades culturales, Buenos Aires (ya) no es para mí; o no al menos en este momento, no para todo el año.

Para cuando volví a Bariloche había vulto a nevar y a haber sol, había estallado la primavera, florecido los ciruelos, y aparecido los primeros tulipanes. Tranquilos/as, con paciencia llegarán las fotos... Hablando de fotos, como bien hubiera notado mi amiga Érica Elsa, he aparecido en algunas de ellas publicadas en el blog de la señora Kellenberger luciendo unos Ray ban que son los auténticos responsables de mi desaparición del ciber espacio...

Sí, así es, tal cual lo leen. Es que estuve ocupadísimo cerrando el trato para convertirme en la cara (no es necesario aclarar "bonita") de la conocida marca de anteojos y me habían pedido discreción absoluta. Imagínense que para ellos era más que importante que yo pudiera ser su ícono...

Bueno, la realidad (Ya lo dijo el general; "la única verdad es la realidad" Perón dixit) tengo menos tiempo para actualizar el blog y escribir mails durante el trabajo (de hecho no lo estoy haciendo en absoluto). Pero, la buena noticia es que la estación de servicio que está en frente de casa tiene wi-fi y he empezado a utilizar el servicio. A partir de ahora volverá a haber noticias (y anti noticias, divages y resúmenes de la vida) al menos una vez a la semana. Cómo sabrán, el tiempo también empieza a mejorar, se alargan los días y aprovechamos para caminar por las cercanías de la casita. Que no cunda el pánico, el quilmeño volvió a estar suelto por ahí...

jueves, 31 de mayo de 2007

¿Qué se supone que hacemos acá?

Hola gente


Bienvenid@s a esto que hemos dado en llamar "Un quilmeño suelto por ahí" ... Se supone que es un blog, y que aquí cuento cosas, historias, impresiones y demases que pasan en la vida.

Sí, ya sé... alguna vez dije que no tendría blog, y sin embargo, aquí estamos. Imagino que en distintas situaciones de la vida uno cambia sus ideas y opiniones. El punto es encontrar un equilibrio entre la incoherencia del cambio constante y la cerrazón de quedarse varado simpre en el mismo lugar y no poder salir de ahí.

En este momento creo que es una buena forma de mantenerme comunicado ya que, como efectivamente saben, soy un desastre para escribir mails y mantener comunicación fluida. De esta forma estaremos en contacto esporádico pero con menos baches, o al menos, esa es mi intención.

Último gran tema... el nombre. Evidentemente la identidad (y no es un descubrimiento mío) es una de las cuestiones que despiertan mas debate en la actualidad, y yo no estoy ajeno al tema... Bueno, es obvio que no "soy" de Bariloche, aunque estoy aquí, Algo indiscutible (lo no quilmeños lo sabrán bien) es que siempre me he reivindicado como quilmeño. Como tal, y en mi caracter de itinerante (Aquí en Bariloche, de ¿visita? en Quilmes o Buenos Aies) creo que éste es el nombre que mejor me define. Posiblemente (la frase no es mía, sino de Zygmunt Bauman) cobramos conciencia del problema de la identidad cuando ésta entra en crisis. Bueno, creo que la situación me define (Ojo, sin alarmarse, que no tengo problemitas en ese sentido. Es sólo que ser de una ciudad en otra ciudad, aunque sea el lugar donde uno decide vivir, es raro. No soy de aquí, pero estoy acá, soy de un lugar que para 3/4 del país "es" Buenos Aires, pero que para el cuarto restante no es "capital" sino "provincia").

Aclaración final: no esperen coherencia ni sentido común aquí... Mi propuesta es retomar el queridísmo y dadaísimo espíritu que nos inspirara en miniquilmes a diario y minibariloche a diario.

Bueno gente
Saludos, cariños y demás formas simbólicas de afecto
Nico, niquito, ka, karucha, kaducha