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sábado, 16 de junio de 2018

Manual básico de supervivencia turística


LETRA S

Sajón
Dialecto germano inventado por el mismísimo Belcebú y que se habla (en distintas sub-variedades a su vez) en Sajonia, Sajonia-Anhalt y regiones de Turingia. Claro que como los lingüistas no quieren ventilar el origen demoníaco del dialecto, Wikipedia nos quiere hacer creer que es producto de la evolución lingüística regional. Nosotros sabemos que nos es así... En fin, se trata de un verdadero desafío para los hablantes no nativos (y para los germanoparlantes de otras regiones también) en el que hasta las cosas más fáciles se ven alteradas. En lugar de NEIN para negar se dice Ne, o eventualmente, Ne ne. Por otra parte, para decir que sí, en lugar del clásico JA se usa Nu o sus variantes: Nu nu (en Dresden) o Nu ja (en Leipzig). Por si fuera poco, el dialecto (que se escucha a diario en la calle) tiende a sobrepronunciar algunas letras, omitir otras y a transformar todas las CH y G finales en algo así como SHH. Incluso cosas tan básicas como el mismísimo nombre del dialecto cambia respecto del Hoch-deutsch (el Alto alemán -eehhh ameo, alto alemán- o alemán-alemán). En alemán se llama sächsisch, en dialecto se dice seggschs (o algo así, porque como es un dialecto, carece de normas inequívocas de escritura). Si querés saber más sobre esta entelequia diabólica podés leer El dialecto de Sajonia.

Sábanas escandinavas
Tienen sus detractores/as y sus críticos/as. Lo que es seguro es que es una tecnología diferente de dormir... Tenés la sábana que va sobre el colchón y luego una sábana que es en realidad una funda dentro de la cual se pone la colcha o plumón. Entre tu cuerpo y esta funda no hay otra capa y -por lo general- no suele haber capas de frazadas y mantas sobre esta funda ya que aún en invierno entre la calefacción y el plumón suele bastar (hay excepciones, ejém). La sábana para la almohada suele ser también diferente ya que en lugar de las (rectangulares) que conocemos, aquí suelen ser todas las almohadas más bien cuadradas (70x70 / 80x80).

Schengen, espacio
Acuerdo diplomático europeo que permite a los/as ciudadanos/as de los países miembros (como así también a los turistas) cruzar libremente las fronteras internas de los países que la componen. ¿No se supone que la Unión Europea garantiza lo mismo? Ni. Es cierto que la unión debería garantizar el libre tránsito para mercancías y ciudadanos, pero... bueno, la abolición de los controles fronterizos se debe al acuerdo Schengen. De todos modos no todos los países del espacio Schengen están en la unión. En el espacio Schengen están también Suiza, Noruega, Islandia y Liechenstein (que no están en la unión) y no está Inglaterra el Reino Unido, que... mmm... bueno, en teoría estaba en la unión, aunque ahora está en una suerte de limbo zona gris porque post Brexit los ingleses tienen que salir, pero aún no se van. En fin, el espacio te garantiza poder viajar de un lado al otro (siempre que te muevas dentro de las fronteras de países miembros sin mayor problema).

Schnitzel
No menos que en otros campos, la cocina es también un escenario de disputas. Los milaneses dicen que las inventaron ellos y los austríacos les robaron la receta. Hay también alguna leyenda en la cual los milaneses cedieron la receta a los ejércitos imperiales austríacos. Los vieneses dicen que no, que fueron ellos quienes las inventaron. ¿De qué hablo? De las milanesas. En Alemania, una Schnitzel (a secas) es normalmente de cerdo, sino se aclara.

Suizo-alemán
Dialecto helvético del alemán que, llegado el caso, podría devenir idioma, si es que los suizos deciden ponerse de acuerdo en su escritura. Mientras tanto seguirá siendo un dialecto pero por momentos la distancia que hay del Hochdeutsch (Alto Alemán, conocidos por todos como el alemán formal) es tan grande (o casi) como la que existe entre el alemán y el holandés. Si el sajón es ua pesadilla para los hablantes no nativos del alemán, el suizo alemán DEFINITIVAMENTE está en otro nivel. Digamos que es el Freddy Kruger de quienes intentamos chapucear en alemán y aún es complejo entenderlo para los alemanes (con excepción de los bávaros) que deciden acercarse al país de Heidi. Ya sé, mal de muchos...

jueves, 17 de mayo de 2018

Manual básico de supervivencia turística


LETRA R

Radler
Cerveza (rubia) que viene con limón incorporado. Existen distintas variedades, con más o menos limón. Son especialmente populares en verano, sobre todo en el mundo germánico. Aún no hay acuerdo acerca de si el término utilizado en Suiza panaché alude a la misma cosa o, más bien, a algo que se le parece.

Rinder
Ternera, en alemán. Al fin, carne de vaca.

Rösti
Sé que si un(a) suizo/a lee esto me va a matar. Aún alguien que sin ser suizo conozca mínimamente la cocina helvética podrá estar en desacuerdo pero... a falta de mejor explicación, digamos que es una suerte de tortilla (pero sin huevo) hecha con papas casi hervidas y rayadas pero que a su vez se asemeja bastante a una hamburguesa grande de papas (si es que tal cosa existiera). Un clásico de la comida suiza. Puede ser sólo de papas o venir con jamón, panceta, morrón o lo que fuera. Normalmente oficia de guarnición.

Röstigrabe
Literalmente, el foso / la zanja del rösti, la frontera cultural e idiomática entre la Suiza alemana (donde se come rösti) y la francesa (donde la cocina se parece más a la francesa).

Ruso
Idioma oficial de la Federación Rusa (Rusia, que le dicen) y prácticamente el único hablado en el país, al menos en su parte occidental. Durante los años en los que existió el “bloque socialista” el ruso era estudiado en casi todos los países que integraban lo integraban. Por lo tanto en Europa oriental muchas personas mayores de 35 años suelen -si no hablarlo- al menos chapucear un poco y leerlo. Para quienes quieran viajar a Rusia por su propia cuenta se recomienda el aprendizaje de algún que otro vocablo rudimentario en el idioma ya que incluso en San Petersburgo (que se supone es “la ventana a Europa”) el uso del inglés está sumamente limitado. Encontrar mayores de 30 o 35 años que hablen cabalmente inglés parece ser más una entelequia que una posibilidad real.

lunes, 11 de diciembre de 2017

Manual básico de supervivencia turística

LETRA P 

Pasaporte
¿Estás en un país europeo y vas a ir a otro? Hay que llevar pasaporte. Sí, ya sé… la Unión Europea, el libre tránsito, el acuerdo Schengen y la mar en coche. Pero no. En tiempos de crisis de refugiados y controles antiterroristas, cruzar una frontera es como jugar a la ruleta. Puede ser que pases e Suiza a Alemania con una camioneta llena de muebles y que nadie te pare o puede ser que de Dresden a Praga te paren dos veces para controlar los documentos. Todo es posible. Y si tenés un permiso de residencia alemán, bueno, igual hay que llevar pasaporte. Para colmo, cada autoridad tiene su librito. Al policía checo no le importa que tengas permiso de residencia alemán, él quiere ver el pasaporte. Quizás dos días después pasaste a Suiza y para comprar un pase de tren te alcanzó con el permiso, bueno, no hay que cantar victoria. Para la que controla pasaportes en el aeropuerto de Basilea es necesario mostrarle las dos cosas y si le das sólo el pasaporte te ladra. “Si vive en Alemania es evidente que tiene que mostrarme también el permiso alemán”. Señora, sí señora.

Pases (de museos y castillos)
A pesar de que las entradas a los museos importantes más famosos no suelen ser especialmente caras (y de hecho en Londres muchos son gratuitos), cuando empezás a sumar, todo cuenta. Por eso, en muchos casos es siempre convenientes ver cuáles son las ofertas de combos. Por ejemplo en Berlín te cuesta (muchísimo) menos comprar el pase diario para la isla de los museos o el ticket que incluye todos palacios de Potsdam que ir pagando uno a uno. Lo mismo en Viena. Otras veces puede que la opción más conveniente sean los pases o tarjetas de la ciudad, que combinan entradas gratis, otras con descuentos y transporte. Sin embargo, si te manejás a pie o no pensás visitar seis museos en tres días, quizás no sean la mejor opción. Hay que ver en cada caso.

Perfume
Fragancia con la que muchos/as europeos/as tratan de tapar sus olores naturales producidos por la acumulación de sudor y/o falta de aseo. Ver olores.

Pizza
Alimento salvador que existe en todos los países europeos, se llama del mismo modo en (casi) todos los idiomas y es, por lo general, relativamente económico. En general suelen tener un diámetro de 33 cm (estándar) y ser notablemente más finas que en Argentina, por lo cual suele estipularse su consumo en una por persona. Eventualmente pueden consumirse dos entre tres personas pero no es de lo más habitual. De más está decir que si no entendés ni mu del menú, al menos sabés qué esperar cuando te traigan la comida.

Placas
Aquí vivió Goethe. Allí estuvo Schiller. En esta escuela estudió Einstein. En esta casa nació Wagner. Las ciudades europeas están llenas de edificios donde hay placas que indican algún evento histórico relevante o curioso. A veces se trata de casas natales, de lugares donde vivieron o en los que, llegado el caso, se alojaron algunos de los popes (y no tanto) de la historia. En ocasiones se trata sólo de lugares en los que estuvieron alojados tres días O menos. En los casos de Napoleón, Goethe y Schiller, la industria de la placa alcanza niveles insospechados, ya que por distintos motivos los tres anduvieron yirando de lo lindo por esta parte del continente.

Pommes (frites)
Las viejas y queridas papas fritas. Pomme de terre (manzana de tierra, en francés) es el nombre que se usa en el mundo francoparlante (y en Bélgica en general) para las papas. De ahí a Pommes frites no hay gran misterio. Como los belgas las inventaron –o al menos eso dicen- casi patentaron el nombre. ¡Hasta los alemanes le dicen así a las papas fritas! Son, sin lugar a dudas, la guarnición por excelencia del mundo germánico en general e incluso en Francia se las encuentra por todos lados. Lo más probable es que comer barato sin que te encajen pommes te resulte casi imposible.

Polskibus
Pesadilla del transporte de larga distancia. Polskibus es una empresa de transporte interurbano de pasajeros de Polonia que si por algo es famosa es por el inexistente espacio entre asiento y asiento. Y no es sólo que Diego haya viajado incómodo. Incluso yo, que no soy especialmente alto (ejém, sin comentarios, por favor) sentado toco con mis rodillas el respaldo del asiento de adelante. Sobre todo debe evitarse en viajes largos.

Praga
Capital de la república Checa y parada obligada de casi cualquier tour por Europa. La ciudad es ciertamente muy linda y ha salido prácticamente ilesa de ambas guerras mundiales. Así que su fama no es inmerecida y bien vale la pena. Lo otro que vale la pena es afinar el cuidado. Las calles del circuito turístico de Praga son como un río de turistas salpicado de arbolitos que aquí y allá gritan al mejor estilo de la calle Florida change, Euro, dollar, wechsel… Bajo ningún concepto hay que cambiar dinero en la calle. Las leyendas urbanas a este respecto son innumerables. También hay que estarse atento a los vueltos, a veces las monedas de euros puede confundirse con las de coronas checas y zás. En muchos negocios también es posible pagar en euros pero, chequeá bien el cambio, porque lo más probable es que el lugar vaya a hacerse una diferencia importante y que pagar en euros te cueste más caro de lo que hubieras querido.

Primark
Cadena de tiendas de ropa. No tiene mucho diseño ni lleva marca o calidad. Lo que ofrece es la otra pata de la ecuación. Precio. Con valores absolutamente delirantes (remeras por uno, dos o tres euros, pantalones cortos por cuatro euros) Primark es, en las ciudades en las que está, una atracción para visitantes que compran bolsones de ropa a precios inverosímiles. Como seguramente los costos de la ropa son bajísimos a causa del trabajo pseudo esclavo de gente en Bangladesh, Sri Lanka, China o Taiwan es un lugar en el que comprar tiene sus reparos. Pero si estás en medio de una emergencia o te encontraste con un verano heladísimo y tenés un presupuesto acotado, no está mal.

Propina
Dícese del dinero que se deja (en caso de estar satisfecho/a con el servicio) en un restaurant o café. A pesar de existir en casi cada cultura, la propina suele funcionar de modo diferente en cada lugar. Cuentan las malas lenguas que en París en más extraña de lo que suele creerse y que muchos/as parisinos/as suelen ser bastante amarretes a la hora de dejarla (si es que lo hacen). En España y en Italia (lo mismo que en Argentina) suele dejarse sobre la mesa, después de pagar. En muchos casos puede estar compuesta por algunas monedas que -idealmente- se acercan al 10% del total consumido aunque también puede ser menos. Por el contrario, en el mundo germánico suele incluirse a la hora de pagar lo consumido (incluso si pagás con tarjeta) y tenés que informarle al mozo/a cuánto querés que te cobre. Normalmente se encuentra en torno al 10%. Más generosas parecen ser las propinas en Hungría, que -según cuenta la leyenda- representan alrededor del 15% de lo consumido.

lunes, 30 de octubre de 2017

Manual básico de supervivencia turística

LETRA N

Navidad
Festividad de origen cristiano que se celebra el 25 de diciembre. Durante la jornada -al menos teóricamente- debiera celebrarse el nacimiento de Jesús pero en la práctica se traduce en una serie de rituales que han sabido combinar costumbres de diversos pueblos orientales y europeos con la tradición judeo-cristiana y el consumismo de tipo capitalista. Por lo general se trata de un día feriado en el que TODO (incluidos los mercados de Navidad) suele encontrarse cerrado, con la notable excepción de los algunos restaurantes. En Alemania, Suiza, Escandinavia, Holanda y otros países suele estar acompañado por un segundo día feriado, el 26 de diciembre. 

Navidad, circo de
Conjunto de hábitos y costumbres que rodean la celebración de la Navidad en sus días (y meses) previos. Sí, ya sé. Me van a decir que soy un Grinch. Y lo soy. Pero no encuentro otra forma para describir la parafernalia comercial (y adicionalmente, decorativa) que se produce en torno a la Navidad. El circo comienza entre finales de Septiembre cuando comienza la venta de decoración navideña y cuando los supermercados empiezan a ofrecer alimentos típicos (Lebkuchen, Spekulatius, Stollen, garrapiñadas y un larguísimo etcétera). Se complementa en octubre cuando la decoración navideña gana presencia en edificios y calles. Para noviembre el circo ya está absolutamente montado con los mercados, la venta de Glühwein y la decoración de los (pocos) rincones de la ciudad que se habían salvado de verse invadidos por muérdagos, pinos, guirnaldas y bolas.

Navidad, mercado de
Dícese de los mercados que desde la última semana de noviembre (¡sí, noviembre!) invaden las plazas de todo el mundo germánico y afines. También son comunes en regiones o ciudades que tuvieron alguna población alemana importante (por ejemplo, muchas ciudades de la actual Polonia y la República Checa).
En general suelen ofrecer adornos de madera (especialmente de Erzbebirge –los Montes Metálicos, acá nomás a media hora de Dresden-), pirámides de Navidad, Stollen, Lebküchen, especias y Glühwein. Por alguna extraña razón también son populares los puestos de escobas y cepillos (¿limpieza de fin de año?) y, por supuesto, siempre hay Wurst. Los puestos de comida al paso ocupan, como siempre, un lugar importante de estos mercados. Es común que las personas (turistas y nativos por igual) utilicen los mercados de navidad como puntos de encuentro o -más bien- como excusa para salir del calorcito de casa y exponerse a un frío atroz que sólo gracias a la ingesta de Glühwein puede ser sobrellevado con cierta comodidad.

LETRA O

Olores
Experiencia sensorial olfativa en la que se percibe el perfume o fragancia de las sustancias. Al margen de los positivos ( a especias y frutas en los mercados, o a árboles y flores en los parques) el/la turista debe estar preparado/a para enfrentarse a una serie de olores que desprenden los cuerpos humanos. Especialmente como resultado del proceso de transpiración. No sólo al simple sudor sino a la transpiración condensada desde tiempos inmemoriables producto de la poco frecuente práctica de la costumbre conocida como un buen baño con agua y jabón (Para más información dirigirse a La primavera, sus fragancias y sus olores). A pesar de ser más fuertes en las temporadas más cálidas, no por ello dejan de percibirse en otoño o invierno.

Orientales, turistas.
Dícese de la horda de turistas provenientes de China, Japón o Corea que recorre el circuito turístico europeo. Su hábitat suelen ser las principales atracciones del viejo continente, dónde se los reconoce por avanzar en grupos armados con cámaras, celulares (y sus infaltables selfie sticks), tablets y demás aparatos electrónicos con los que registran digitalmente su viaje. Suelen asimismo amucharse en torno a edificios, cuadros y/o esculturas especialmente famosos y posar junto a ellos, normalmente haciendo algún tipo de gesto. También basta con que algún miembro del grupo considere alguna cosa digna de ser fotografiada para que la totalidad del conjunto lo/la imite. Al encontrarse con uno de estos grupos debe tenerse cuidado ya que no suelen detectar la existencia de otros seres intentando tomar una foto ni avanzando en la dirección contraria.

Otoño 
Período del año que teóricamente media entre el verano y el invierno pero que en la práctica del mundo europeo situado al norte de los Alpes comienza durante el último mes de verano. Se caracteriza por el descenso (en ocasiones marcado) de la temperatura, las lloviznas, el viento, los chaparrones, la caída de las hojas secas, el cielo constantemente nublado, escasísimos momentos de calor y -con mayor frecuencia de la estadísticamente posible- la superposición temporal de todos estos fenómenos. Así es posible tener temperaturas bajas por la mañana, lloviznas a media mañana, momentos de calor al mediodía seguidos por chaparrones y por la tarde nuevas lloviznas (superpuestas o alternadas) con ráfagas de viento que azotan las ramas de los árboles y las caras de la gente de a pie.

lunes, 31 de julio de 2017

Manual básico de supervivencia turística

LETRA M

Mantas
Frazadas, cobijas o mantas de piel, lana o polar dispuestas en las mesas exteriores de bares y restaurantes para que clientes y clientas puedan tomarse un cafecito en la terraza del bar, aún al precio de arroparse cual abuelita de Caperucita Roja. Hay que reconocer que funciona. Especialmente en el mundo nórdico. A pesar del frío, la lluvia o lo que fuere, germanos, escandinavos y afines tratan de disfrutar de todo el tiempo que puedan pasar al aire libre. Así que si no diluvia, se arropan y disfrutan de las terrazas y mesitas callejeras de bares, restaurantes y lugares de comida al paso.

Máquinas expendedoras
Se trata de unos seres infernales que vienen en formas cúbicas y afines y que se encuentran en las inmediaciones de paradas y estaciones de tren. A pesar de venir muchas de ellas con la posibilidad de seleccionar el idioma en el que desea realizarse la transacción, es importante vital no confiarse. El geniecillo maligno que habita el cubo diabólico a menudo goza con la desesperación de los turistas desprevenidos. Da opciones que no pedimos, pregunta rutas y vías, ofrece tickets para bicicletas, perros y niños. Nos da un sinfín de posibilidades en un lenguaje tan críptico que luego a haber terminado la transacción a duras penas sabemos qué hemos comprado. Llegado el caso, es aconsejable buscar a un/ nativo/a sin actitud de “estoy llegando tarde al trabajo y me van a despedir” para pedirle ayuda.

Meinfern/Flixbus
Compañía cuasi-monopólica alemana que realiza buena parte del transporte en micros de larga distancia. Hasta hace unos años el transporte estaba regulado y no era posible ofrecer un trayecto en ómnibus si había una ruta de tren que hacía el mismo recorrido. Merkel mediante esto ha cambiado y ahora hay una serie de empresas de micros de larga distancia que cruzan el país de un lado al otro. Meinfern/Flixbus no sólo es de las más grandes sino también de las más baratas y tiene una red de destinos que te llevan a casi cualquier lado.

Mercado, plaza de
En el mundo germano son un clásico. Normalmente se trata de la plaza principal junto a la cual suele estar ubicada la Rathaus (municipalidad) del pueblo. Por norma, no están arboladas ni parquizadas ya que eran (y son) lugar de marcado, puestos y, por ende, tránsito intenso y pisoteo al por mayor. A diferencia de la tradición colonial hispánica, la catedral o iglesia mayor no suele estar en esta misma plaza. (Aunque hay, obviamente excepciones. Por caso, Bremen).

Mercados
Tradicionalmente muchas ciudades europeas tenían en su plaza principal la plaza del mercado, el lugar en el que se vendían y compraban alimentos y productos varios. Tener mercado era, en la época medieval, una fuente de ingresos, ya que significaba que el lugar estaba en alguna ruta comercial y llegarían personas de otros lugares a vender y comprar. Con el tiempo la tradición se fue ampliando y comenzaron a establecerse en fechas especiales mercados específicos. Mercado de Navidad, mercado de otoño, de primavera o lo que fuere, donde se comercializaban productos típicos de estación.
A partir de finales del siglo XIX los sanitaristas preocupados por el control de plagas y enfermedades establecieron normas que llevaron a la instalación de los primeros mercados cubiertos. Los animales dejaron de venderse vivos y se prohibió la venta de carne cruda a cielo abierto. Eso no significó, ni mucho menos, el fin de los mercados en las plazas, una tradición que aún hoy muchas ciudades preservan.

Muchedumbre
Dícese de un grupo de personas, normalmente numeroso. En los destinos turísticos se trata de un amontonamiento que señala el eje del recorrido turístico o la proximidad física de una atracción importante. Asimismo, en los museos la existencia de muchedumbres suelen anunciar que nos acercamos al área de influencia de tal o cual cuadro o escultura que, se supone, es un punto destacado del recorrido. Sobra decir que la elección acerca de qué es una atracción destacada y que no es una decisión absolutamente parcial pero que tiene una gran influencia sobre el proceso de formación de muchedumbres.

lunes, 12 de junio de 2017

Manual básico de supervivencia turística

LETRA J

Jamón y queso
Combinación de fiambres archiconocida para sándwich, pizza, medialuna rellena y empanada. Eventualmente esta opción es secundada por salame y queso como alternativa popular. Pues bien, si vas a comprar un sándwich y a dar por sentado que por default debería de ser de jamón y queso, ¡error! Atún; morrón y queso Gouda; huevo, lechuga y queso o milanesa de cerdo, lechuga y pepino son otras opciones igualmente populares. Mejor no dar nada por sentado y averiguá de qué es el relleno antes de comértelo.

LETRA K

Kronen
Coronas. Por un lado, es el dinero checo (Corona Checa) y eslovaco (corona eslovaca). Por el otro, es el dinero de Dinamarca, Suecia y Noruega. ¿Cómo? ¿No tienen EUROS los países de la Unión? No. No todos. Y no sólo porque no quieran renunciar al control de su propio dinero. A veces es porque no les dan los números las variables macroeconómicas para sumarse a la zona del euro. En el caso de Praga, una de las principales ciudades turísticas de Europa y punto obligado de mil y un toures se  recomienda jamás cambiar dinero en la vía pública. Nunca. Aparentemente los arbolitos checos son conocidos por abrochar embaucar turistas cambiando dinero trucho, que no es de curso legal o que se le parece a la corona checa pero no lo es.

LETRA L

Libra esterlina
Dícese del dinero de curso vigente en el Reino Unido, usualmente adornado con la cara de la reina Isabel II.

Limonada
Otro clásico del verano. Agua, jugo de limón (eventualmente lima y naranja también) azúcar, hielo y -muy probablemente- hojas de menta. Super popular para almorzar cuando se intenta evitar la ingesta de bebidas alcohólicas.

Luz solar
Bien preciado, especialmente en el mundo europeo que se encuentra al norte de los Alpes. Al menos en invierno (Véase Luz solar, escasez de). En primavera y otoño también suele ser bastante poco frecuente producto de la mayor incidencia del clima de X#$%&! húmedo del norte europeo y de una ligera tendencia a la lluvia y la neblina. Sólo en verano disfrutan los europeos nórdicos de su presencia en forma abundante, llegando a los extremos del solsticio en los que Escocia, Dinamarca y el sur de Suecia “gozan” de cuatro o cinco horas diarias de oscuridad.

Luz solar, escasez de
Realidad del mundo europeo nórdico dada por la duración de la noche en los meses de diciembre, enero y –parcialmente- noviembre y febrero. En Dresden el amanecer suele ocurrir cerca de las ocho de la mañana y a partir de las tres y media comienza el atardecer, siendo a las cuatro y media de la tarde ya de noche. Más al norte vas, más depresiva se pone la cosa. En Copenhague nos encontramos con un amanecer que no comienza hasta las ocho y media y un atardecer que trae la noche cerca de las cuatro y cuarto. No es un dato menor a la hora de diagramar viajes y vacaciones.

jueves, 26 de enero de 2017

Manual básico de supervivencia turística

Letra F

Fahrkarte
Boleto o pasaje en alemán. Véase Boletos.

Feriados
Si te compraste el cuento de que en Argentina hay (o había) demasiados feriados, andá olvidándotelo. Es cierto que en muchos países europeos no existen feriados como el día de la bandera, el de la escarapela o el de la soberanía. Per eso no significa que no tengan otros como el día de la Reforma, Pentecostés, el día del Perdón, el día de todos los santos, la ascensión de Jesús, etcétera, etcétera. Y ni hablar de los días posteriores. ¿De qué hablo? El 25 de diciembre es feriado, bueno, el 26, también. El primero de enero es feriado, el dos, también. Obviamente, durante los días feriados cierra todo lo que cerraría un domingo. En Alemania eso significa casi todo (Véase Domingo). Lo bueno es que salvo el 1 de mayo, Navidad y Año nuevo, los museos y castillos abren de todos modos. 

Flamenco
En América, ave rosada, de hábitos migratorios, cuello largo que se posa, normalmente en una de sus patas. En Europa, estilo de música y baile típico español del sur del país y -sin relación alguna con las acepciones anteriores- grupo étnico, cultural y lingüístico mayoritario de Bélgica. Cuando las Provincias Unidas (Holanda, para la gente de a pie) obtuvo su independencia, una parte de lo que habían sido los Países Bajos (Flandes), quedó bajo la órbita de los Habsburgo. Pronto el neerlandés de Holanda comenzó a diferenciarse del de Flandes. Así las cosas comenzó a usarse la palabra vlaams referirse a las gárgaras habladas el dialecto de Flandes. Y por falta de ideas o por lo que fuere, los españoles tradujeron la palabra como flamenco.

Florines/Florint
Dinero oficial y de curso legal en Hungría. Sí, Hungría está en la Unión Europea pero aún conserva su dinero. Nunca compres florines en la calle. Y si querés vender los que te sobraron después de visitar el país, evitá coleccionar monedas. Los bancos sólo te cambian los billetes.

Formule (Menu turistique)
Panacea del turista gasolero que busca almorzar o cenar en París sin pagar una millonada. En general cuestan entre 10 y 15 euros y ofrecen tres platos: entrada, plato principal y postre. Para una ciudad como París, comer en tres pasos por diez euros es una ganga. El menu turistique siempre incluye como mínimo cinco o seis opciones de cada plato, aunque en todos los bistrós las opciones son más o menos las mismas. Como para hacerlo completo, el menu turistique puede acompañarse con una garrafe d’eau, que no es ni más ni menos que una botella de agua de la canilla (y que, por lo tanto, no se cobra).

Fronteras
Dícese del límite que separa un estado nacional de otro. En el caso de los países miembros de la Unión Europea solían ser, hasta la crisis de refugiados y los últimos atentados terroristas, bastante simples de cruzar. En la actualidad su traspaso está sujeto a cierta discrecionalidad de la policía local y el gobierno. Puede que te pidan pasaporte al salir y entrar o puede que nada de eso ocurra y cruces tres fronteras nacionales en un día sin hacer el más mínimo control. Por las dudas, aún en las excursiones de un día, si vas a acercarte a una frontera, mejor llevá el pasaporte. Definitivamente vas a querer evitar discusiones con el chofer del colectivo (a veces no te dejan subir a viajes internacionales sin mostrar el pasaporte) y más aún con la policía, especialmente si es la de un país cuyo idioma ignorás por completo.

Letra G

Garrafe d’eau
En francés, literalmente, botella de agua. Normalmente agua de la canilla. De uso común en ciertos restaurantes o bistrós franceses, especialmente en París. En la formule o menu turistique suele oficiar de bebida gratis y, por tanto, de aliado incondicional del turista con bajo presupuesto. En los restaurantes con menu turistique suele ser, por lejos, la bebida más popular.

Glühwein
Es el nombre en alemán para el vino caliente especiado. Es particularmente popular en el mundo germánico en época de Navidad. Normalmente se vende al paso en puestos callejeros, especialmente en las ferias y mercados. Alguna gente (ejém, no voy a hacer nombres) lo consume incluso durante la mañana. Hay que reconocer que el Glühwein bien cumple su cometido; calentar a transeúntes mientras andan por la calle con temperaturas que no suben de cero a lo largo de todo el día.

Grúas
Armatostes metálicos de dimensiones siderales utilizados para la construcción / reconstrucción de edificios. En buena parte de Europa no sólo se utilizan en mega obras sino también en construcciones de mediana envergadura. Como resultado de esto y del constante proceso de construcción / reconstrucción / restauración que se vive en las ciudades europeas, están presentes en el cielo de todos los destinos turísticos. Tomar las postales de rigor sin que alguna te la arruine es, sin lugar a dudas, más difícil que encontrarle carisma y simpatía al (¿ex?) Papa Ratzinger.

lunes, 2 de enero de 2017

Manual básico de supervivencia turística

Letra D

Detectores de metal
Máquina maléfica que se encuentra en el acceso a las zonas de embarque de los aeropuertos. También se las ve en los ingresos a museos importantes o edificios gubernamentales de cierta relevancia. En algunos casos el control puede ser lo suficientemente jodido exhaustivo como para sonar por las letras doradas del pasaporte (¡Al menos parecería que tienen algo metálico de verdad!) Sí, como lo leés.  Si no me hubiera pasado lo creería una exageración, pero sí. Así que ya sabés, en algunos aeropuertos incluso las mayores nimiedades pueden hacer sonar la chicharra. Lo mejor sería vaciar absolutamente todos los bolsillos y evitar usar cualquier prenda o accesorio que tengas que sacarte para el control.

Domingos
Dependiendo del almanaque y la costumbre, último o primer día de la semana. Por excelencia el día de descanso. En Alemania es el día que cierran todos los negocios con tres excepciones. Uno, restaurantes, bares, cafés y confiterías. Dos, las panaderías (pero sólo abren a la mañana, como para que los alemanes se compren el pan del desayuno). Tres, algunos negocios de souvenires si estás una ciudad turística y, como mucho, alguna que otra florería, en general, sólo por las mañanas. El resto, Tut mir Leid, lo siento, i’m sorry. Supermercados, negocios de ropa, hipermercados y hasta shoppings cierran los domingos. El día es de descanso y ya. En caso de emergencia, en las estaciones de tren siempre suele haber un supermercado que, por alguna razón, está abierto todos los días del año.

Letra E

Entrada
Boleto que habilita el acceso a un lugar o atracción. Normalmente su obtención es bastante simple aunque en casos especiales suele estar precedida por la realización de una larga cola y, llegado el caso, una espera infinita.

Entrada, reserva de / compra anticipada
Método para evitar las amansadoras esperas largas demoras en el acceso a las atracciones más famosas de una ciudad. El castillo de Neuschwannstein, el museo del Louvre, la torre Eiffel, el palacio de Versalles, el parlamento húngaro, todos ofrecen comprar las entradas por Internet. Los lugares que ofrecen visitas guiadas ya te dan un horario en el que tenés que ir y te evitás llegar, reservar, ver que la próxima visita en español es en dos horas e inventar algo para hacer mientras tanto. También te ahorrás largas esperas ya que el acceso con entrada siempre tiene una cola mucha más corta (si es que hay alguna)

Eurozona
Más allá de los vaivenes económicos y extorsiones monetarias que sufren los países de la Unión que no pueden seguirle el ritmo al Banco Central Europeo, para turistas y viajeros moverse en la zona del euro es por demás práctico. Nada de tener que cambiar plata, ver en qué me conviene pagar, hacer cuentas ni ecuaciones extrañas. Todo funciona en euros y sólo hay que preocuparse por una equivalencia. Pero… hay que recordar que en muchos de los últimos países que se incorporaron a la Unión Europea, el euro aún no está en vigencia. Por ejemplo en República Checa, Polonia, Hungría, además de otros países que como Suecia y Dinamarca, decidieron no participar de la unión monetaria. No sé si la advertencia aplique a Suecia, pero para Europa Oriental bien vale. Pagar en euros en la calle equivale a pagar en dólares en el supermercado en Argentina, o sea, te van a abrochar con el cambio ofrecer un cambio no muy conveniente. Lo mismo aplica a los arbolitos. Cambiar plata en la calle es una lotería que es mejor evitar. Y siempre hay que chequear el vuelto, que no es la primera vez que un vendedor se confunde cincuenta centavos de euro con cincuenta coronas checas.

sábado, 19 de noviembre de 2016

Manual básico de supervivencia turística

LETRA C

Carne, cortes de.
Se trata de una serie de quimeras con las que se intenta vender la carne. Normalmente los cortes más populares (en Alemania) suelen ser carne para goulasch (en masas amorfas ligeramente cúbicas de 2cm x 2cm), carne para milanesa, bife, costilla y, en verano, bife para parrilla. A veces también algo que puede ser traducido como carne para sopa/guiso/puchero ¿Buscás entraña? ¿bife de chorizo? ¿bife de lomo? ¿asado o vacío? ¿De qué estás hablando Willis? ¿aguja? ¿nalga? ¿marucha? No way José, de ningún modo. Y ni se te ocurra preguntar por el garrón. No sólo es que los cortes tengan otro nombre. Simplemente son otros. Y, ciertamente, a la hora de elegir, hay bastante menos.

Carne (de verdad vacuna)
En el mundo germánico la carne (vacuna) es un bien preciado que vale su peso en oro. No porque necesariamente sea una delicia sino porque, básicamente, cuesta una millonada. Sí, ya sé que en Argentina la carne de subió de precio, pero esto es, verdaderamente, otro nivel de precios, no sólo en términos absolutos sino también en los relativos. Un kilo de carne de vaca es mucho más caro que la de cerdo. Llegado el caso, y dependiendo del corte, entre un tercio más cara y el triple. O mucho más.

Carne, variedades de
Lo que es carne (así nomás, a secas) cambia de país en país. Mientras que nosotros decimos solamente carne cuando se trata de carne vacuna, en Alemania la carne a secas es la de cerdo. Y si es de vaca aclaran, carne de ternera o de vacuno (no pregunten por qué lo dicen así, simplemente lo hacen). En el mundo europeo suele haber cuatro o cinco carnes estándar, claro que pueden cambiar dependiendo del país. Pero en general, por ejemplo, las carnicerías y los supermercados tienen cada cosa separada. Vaca, cerdo, pollo, pavo y pescado. A veces dentro del pescado puede diferenciarse el salmón del resto.

Cazadores de turistas
En general diríamos, vendedores ambulantes. Casi siempre mayoritariamente hombres, con o sin disfraz al tono, buscan vender souvenires, excursiones y conciertos. También, llegado el caso de emergencia climática, paraguas o capas para la lluvia. A diferencia del cajero del supermercado o la señora del museo, los vendedores ambulantes hablan todos los idiomas del mundo. O al menos los chapucean. Así que la estrategia de “no hablo polaco” no te va a funcionar. Lo mejor para estos casos es evitar a toda costa el contacto visual y el cruce de miradas. Lo mejor, seguir caminando mientras se asiente y se dice gracias en el idioma local (o en su defecto, en alguna otra lengua).

Cena
Dícese de la comida que se ingiere por la tarde/noche. Sí, leíste bien. Tarde / noche (Véase cena, horario de). En un restaurante suele poseer dimensiones relativamente decentes. Sin embargo en cada país lo que se cena en casa puede variar. De nuevo, en algunos rincones del mundo germánico, a la cena se la conoce con el nombre de Abendbrot. Literalmente, el pan de la tarde-noche. Llegado el caso puede limitarse a rodajas de pan y variedad de fiambres, quesos y verduras. Igual, a no preocuparse. Si te invitan a cenar seguramente sea una comida de verdad.

Cena, horario de
Puede que en Francia no tengas problemas, pero en el resto del mundo europeo situado al norte de los Alpes, no salgas a cenar a las 21 o 22 porque lo más probable es que te lleves un chasco. Alemanes, suizos, holandeses, daneses, incluso los ingleses… todos cenan temprano. Y por temprano quiero decir, inverosímilmente temprano. Cinco, seis o siete de la tarde son horarios de cena aceptables. Los/as más jóvenes e informales quizás se estiren hasta las ocho, pero es raro que cenen más allá de eso salvo que medie alguna circunstancia especial.

Chucrut
Por si aún alguien no lo sabe, el chucrut es cualquier cosa menos un plato típico de la alimentación germana. Bueno, el plato en sí mismo sí. Lo que no es alemán es el nombre. Así que mejor evitar el papelón de decir “chucrrrrrrrút” imitando la gáragara alemana. La palabra española viene de la francesa, choucroutte. En alemán se dice Sauerkraut, por lo que si pedís chucrut en algún restaurant se te van a quedar mirando con cara de y éste/a de qué me estará hablando.

Controles de mochilas
Dícese de la pesadilla recurrente del viajero/a. Especialmente en París y, en menor medida, en Bruselas. En otras ciudades suelen estar limitados a edificios de gobierno o lugares especialmente icónicos. El control de mochilas llega a niveles inauditos en París, donde puede haber uno en la entrada de un shopping y luego otro en la entrada de algunos negocios. Obviamente el control es más estricto en los sitios de mayor interés. El Louvre o Versailles tienen controles con detectores de metal y rayos X al mejor estilo de un aeropuerto. Otros controles sólo se limitan a hacerte abrir la mochila y mirar en términos tan generales que, aunque son una molestia para turistas y viajeros/as, no parecen ser especialmente efectivos.

Coronas. Ver Kronen.

Corrección política
Chip que algunos/as europeos/as traen incorporado y que habilita cierto trato cortés aunque no siempre sincero. Aquí tiene su cambio, muchas gracias, buenas tardes, le deseo que tenga un buen día es la frase de cabecera de los/as cajeros/as de supermercado. Si es viernes, entonces es un buen fin de semana lo que desean, y si es después del mediodía, entonces una buena tarde. En el caso suizo el chip de corrección política suele llegar a niveles insospechados. Para nuestra sorpresa, la notable excepción es Francia (especialmente París) tanto más sorpresiva por haber sido –en teoría- el francés la lengua de la diplomacia y la cortesía. No es que quiera recibir frases amables todo el día, pero hacer la cola del supermercado, pagar e irme y que lo único que me hayan dicho sea un número es demasiado (¡o demasiado poco!). Que ni siquiera te respondan al bonjour de rigor, es casi inimaginable de este lado del Rhin.

lunes, 24 de octubre de 2016

Manual básico de supervivencia turística

LETRA B

Beso
Código de saludo utilizado con cierta frecuencia al sur de los Alpes y muy raramente en el mundo germánico en general. Saludar a alguien con un beso está reservado para las relaciones de pareja, consanguinidad de primer grado (madre-hijo, hermana-hermano), gente jóven de la misma generación y, eventualmente, extranjeros. Dependiendo de las personas, puede que incluso abuelos y nietos se saluden con un beso. O no.
Al igual que en Argentina existen diferencias regionales. Por ejemplo, en España suelen ser dos los besos, mientras que Holanda, en cambio, son tres. Pero no sólo la cantidad de besos varía de país en país sino también la ocasión. Por ejemplo, puede ser un saludo diario en el mundo mediterráneo o, por el contrario, puede ocurrir como en Holanda, en dónde está reservado para felicitaciones de cumpleaños, saludos de Navidad y algún que otro evento especialmente memorable.

Bicicleta
Medio de transporte que utiliza la fuerza de tracción del usuario. En el mundo holando-germánico estos vehículos se mueven a velocidades propias de un viaje estelar por calles, veredas y bicisendas. En casi todos los países encabezan la lista de prioridades de paso. Primero bicis, después peatones y por último autos. Hay que reconocer que son una buena forma para recorrer ciudades y regiones. Muchas ciudades las alquilan por tan sólo un depósito que se devuelve al devolverla y es posible subirse con las bicis –previo pago de boleto- a trenes y tranvías. 
Bicisenda
Es el dominio de las bicicletas. Suelen estar marcadas con un color que cambia de lugar en lugar; rojo, verde o gris y, normalmente, acompañadas de alguna simbología explicativa. Recorren ciudades y cruzan grandes extensiones. Dependiendo del país y de la región, son más o menos estrictos con el escarmiento al que se somete al peatón que comete la osadía de pisarla. Mientras que en Europa oriental los ciclistas deben estar siempre en guardia y en el este de Alemania la convivencia es bastante armónica, en otros países es vital estar alerta. Normalmente las reprimendas por pisar la dichosa bicisenda suelen ser una serie de timbrazos. En los casos más extremos, gritos que no se llegan a comprender por el efecto doppler causado por la velocidad a la que se mueven.

Bitte
En alemán, por favor. También puede significar de nada, aquí tiene, no hay de qué y, llegado el caso, por aquí por favor, tome asiento y un millón de cosas más. Todo, todo lo que se pide en Alemania se pide bitte o, en su defecto, bitte schön, que vendría a significar casi lo mismo pero con un grado más. Claro que en español no existe ni muy por favor ni muchas de nadas. En alemán, sí. También en un restaurant puede significar sígame por favor, por aquí y, por si fuera poco, el mozo/a va a decir bitte schön cada vez que deje un vaso, plato, cubierto o menú.

Boletos
Los tickets del transporte hay que guardarlos. Y a mano. No sólo aquellos que deben utilizarse durante más de un día sino también los pases diarios y hasta los simples. Los controles de boletos existen y las multas suelen ir en aumento en la medida en que la infracción se repite. La primera multa suele ser de sesenta euros, la segunda, de cien. Y contra toda estadística, es posible que nadie te controle el boleto a lo largo de un mes o que en el lapso de un día te lo pidan tres veces.

Bolsas
Como en varios lugares de Argentina, en muchas ciudades europeas los supermercados no entregan bolsas. En general, lo que sí tienen son bolsas de plástico a la venta. Normalmente las tienen debajo de la cinta de la caja o en la zona de línea de cajas. Pero no sólo los supermercados están en plan de ahorro. También muchas tiendas y negocios, especialmente cadenas del tipo C&A. Al comprar te preguntan si querés por 10, 15 o 50 centavos una bolsa. Con los alemanes no se puede bajar la guardia. Siempre tienen algo que preguntar. Que si no es si querés la bolsa es si querés el ticket o lo que sea, pero algo siempre preguntan. Al pagar no te podés distraer. Menos que menos responder que sí simplemente porque no entendiste, no sea cosa que te terminen vendiendo una bolsa y no te hayas enterado.

Brasserie
Es el típico bolichito francés para tomar un café, comer algo, desayunar, tomar una cerveza con amigos o cenar. La ciudad de París está infectada llena de este tipo de establecimientos caracterizados por la oferta culinaria francesa tradicional, las mesas redondas diminutas y por tener, a simple vista, todos la misma apariencia. Asimismo suelen vender cigarrillos y están abiertos a lo largo de buena parte de la jornada. Toda brasserie que se precie de tal debe tener mesitas en la vereda, en lo posible tan juntas como para que los comensales de distintas mesas formen una única masa humana.

Bruselas
Bruselas es la capital de Bélgica, es cierto. Pero también es la sede principal de las oficinas de la Unión Europea. Por eso es lo más parecido a una capital de facto con que cuenta Europa. (Nota al pie, en Luxemburgo también hay una parte de la administración general, en La Haya está la corte europea, en Estrasburgo se encuentra el parlamento y en Frankfurt, el Banco central europeo). A pesar de toda esta dispersión, cuando los europeos (los de la unión, al menos) piensan en la burocracia comunitaria, piensan en Bruselas. Y cuando quieren acordarse de la madre de alguien, es muy posible que ése alguien esté en Bruselas. Son órdenes de Bruselas, en Bruselas se decidió esto o aquello, los de Bruselas seguro que no tienen recortes… Y así, por los siglos de los siglos.

Bruselas, monstruo de. Véase también Bruselas.
Nombre a través del cual se suele hacer referencia al aparato burocrático indeseable de la unión europea. Por ejemplo, cuando se habla de la duplicación de organismos... Hay un ministerio de educación en cada país y hay uno europeo. Además de todas las secretarias, direcciones y consejos que buscan coordinar (armonizar es el eufemismo frecuente) las distintas administraciones. Asimismo la expresión el monstruo de Bruselas suele utilizarse en los casos en los que la burocracia europea alcanza sus máximas barrabasadas, como el intento de establecer para toda la unión el largo aceptable del pepino como así también su curvatura esperable. (Juro que hay toda una normativa sobre el tema). En efecto, por extraño que parezca, más allá, o acá de cierto largo, los pepinos no pueden venderse en supermercados de la unión, exportarse o importarse. Lo mismo aplica para el ángulo de su curvatura o el diámetro de una manzana. Aunque usted, no lo crea…

jueves, 6 de octubre de 2016

Manual básico de supervivencia turística

LETRA A

Abono
En buena parte de las ciudades europeas, al menos las del mundo al norte de los Alpes, el sistema de transporte de cada ciudad está integrado. Realmente integrado. Con un abono semanal, mensual o anual se tiene vía libre para usar -dentro del período en cuestión- cualquier medio de transporte de la ciudad la cantidad de veces que se quiera. Los abonos, es cierto, son caros, pero si se tiene certeza de que se utilizará alguno de los medios involucrados (usualmente tren, subte, tranvía y colectivos, a veces también ferry) más de tres veces por día, pues entonces convienen enormemente. Para niños, jubilados, estudiantes y familias suele haber opciones especiales. Lamentablemente muchos abonos son adquiridos a través de procedimientos maquiavélicos en máquinas diabólicas operadas por seres malvados. Puede requerir tiempo y energía descubrir cuál es el mejor abono pero, usualmente, bien vale la pena.

Albergues
Dícese de un establecimiento hotelero dónde se comparte habitación (y baño) con otras personas, normalmente también con acceso a cocina u otras facilidades. Es, básicamente, el origen de los hostels que pululan aquí y allá. Un auténtico albergue debería contar con cocina y acceso a la misma. Suelen ser una de las opciones más baratas de alojamiento. Suelen ser una buena opción para quienes, además de ahorrar, buscan conocer a otra gente. Para fomentar la sociabilidad de sus huéspedes (y ganar algunos euros extra) muchos suelen contar con bares.
Albergues cristianos
Variante de albergue en la que, básicamente, no se jode. Léase, hay horas muy claras en las que no está permitido hacer ruido, no hay bar (o no venden bebidas alcohólicas), no está permitido ingresar bebidas alcohólicas y a determinada hora se cierra la puerta de acceso y ya, quien quedó fuera, fuera quedará hasta el horario de apertura a la mañana siguiente. Pueden estar adornados con bibliotecas llenas de Biblias y libros religiosos y frases cristianas pintadas en las paredes.
Albergues de la juventud / juveniles
En Alemania y Austria son un tipo especial de albergue, en su mayoría funcionan en edificios inmensos de los años setenta u ochenta, con grandes comedores en los que se desayuna excelentemente bien y variado y donde por la tarde se puede cenar por poco dinero. Muchos fueron pensados para fomentar el turismo joven de finales del milenio pasado. A pesar de su nombre, en la actualidad un tercio de sus huéspedes han dejado de formar parte de esa vaga franja etaria que se denomina juventud mientras que otros, claramente, aún no han llegado a la misma.

Alpes
Los Alpes son unas montañas, es cierto. Pero son más. Marcan una frontera endeble entre dos mundos. Al norte de los Alpes y al sur de los Alpes son dos conceptos territoriales que aparecen una y otra vez. Y no sólo en las charlas sino también en museos y guías. Esta es la cúpula de piedra más grande al norte de los Alpes, aquella fue la ciudad más grande al norte de los Alpes, la gente cena más tarde al sur de los Alpes. Más que países pareciera separar esferas culturales.

Ámsterdam
La capital de Holanda suele ser descrita como el paraíso de los canales, las bicicletas, la marihuana legal y la zona roja. No hay que dejarse engañar. Sí, es la capital de Holanda pero ninguna de las autoridades del país reside ni trabaja allí. Y no, NO es el paraíso de las bicicletas, es el infierno de los peatones. Con calles surcadas por bicicletas que andan a la velocidad de la luz por todos lados y tienen prioridad absoluta por sobre cualquier otra cosa. ¿Tenés semáforo verde? No importa, si la bicicleta quiere pasar (y el cruce en cuestión carece de semáforo para bicicletas) cuidate, porque lo más posible es que termines con un manubrio incrustado en la cintura. Ante la duda, mejor mirar para todas las direcciones y cerciorarse que no viene ninguna bicicleta a velocidades siderales de ninguna dirección.

Andamios
¿Viste que este edificio tiene quinientos años? ¿Y aquél ochocientos? Se ve que antes hacían las construcciones un poco mejor. Pero con la buena albañilería solamente no alcanza. Buena parte del patrimonio arquitectónico europeo está sujeto a constantes obras de mantenimiento. Como resultado muchos edificios se ven perfectos y otros se ven detrás de los andamios. Y siempre hay alguno en obra. Si no es el palacio de aquí es la catedral de allá o justo ése lugar que querías visitar. No hay ciudad en la que no se esté haciendo alguna renovación, así que respirá hondo y hacete a la idea de que alguna de las maravillas que querés ver va a estar en plena cirugía.

Aperol
La última gran incorporación a los hábitos alimenticios de buena parte de los/as europeos/as. En primavera o verano, Aperol, una rodaja de naranja (opcional), tónica y/o prosecco y ya. Cuando el calor se siente, en bares y terrazas las copas llenas de hielo y de la mezcla bebible anaranjada se hacen omnipresentes.