lunes, 5 de octubre de 2015

Ja, Nein, Hallo, Danke, Bitte und Aufwiedersehen! Parte II

Habiéndonos provisto con las cosas básicas para la superviviencia seguimos nuestra ruta con rumbo a la Altsatdt (Ciudad Vieja, sean altos o no sus habitantes). Desde la Estación de Trenes hasta el corazón de la Altstadt caminamos por la Prager Strasse, una calle peatonal llena de negocios y restaurantes con sombrillas al mejor estilo Puerto Madero. De hecho, como muchos de los edificios de esta calle son nuevos, semiremodelados o modernizados, hay mucha zona peatonal, hay fuentes modernosas, negocios y restaurancitos, da toda la sensación de Olga Cossentini o alguna de esas calles que pasan por Madero Este.

Como en Alemania (y en Europa en general) no existe el concepto de ciudad en damero (o sea, manzanas cuadradas de 100m x 100m) es difícil saber con exactitud cuánto se camina. De repente hay cuadras de 300 metros (o más), de repente hay una calle cada 20 metros. Suponemos que desde la estación de trenes será un trecho de medio kilómetro hasta el AltmarktPlatz (La Plaza del Viejo Mercado) que es más o menos donde empieza la parte vieja de la ciudad más... mmm... "escénica", o sea, donde está la mayoría de los edificios emblemáticos. 

Para nuestra sorpresa la plaza estaba que estallaba; puestos, gente yendo de un lado al otro, músicos. Salvo perros hurgando en la basura -y basura- había de todo. Al parecer se trataba del "Mercado de Otoño" (O sea, no da que vaya escribiendo toooooodo en alemán con traducción al español entre paréntesis, ustedes sabrán disculpar). Y como "en Roma hay que hacer como los romanos" nos armamos con sendos schnitzel mit brötchen (también conocido como el sámbuche de milanesa -de cerdo-), bratwurst mit brott (a mitad de camino entre el choripán y el pancho, con el perdón de los germanos) y una cervecita (Te la sirven en vaso de vidrio, cuando lo devolvés te devuelven un par de euros). Eso no significa que sólo hubiera comida típica alemana. Había varios stands de italianos, algunos de comida húngara, comida turca, comida asiática -en unas cuántas de sus variantes- y también plantas, cosas de cerámica, flores y - oh sorpresa - mochilas de tela del altiplano, ropa importada, medias, zapatillas de imitación, lámparas simil hindúes...

Ya con la pancita llena nos lanzamos nos dedicamos a recorrer un poquitito de la Florencia del Elba. Igual la visita a fondo del centro de la ciudad iba a quedar para el día siguiente pero, por lo menos algo estuvimos chusmeteando...
La plaza del Mercado con la torre de la catedral católica.
El edificio de la "muni", otro que el centro administrativo de Onelli y Vilcapugio...
Y los aparatos...
(No me pregunten qué estaba diciendo al momento de la foto ni por qué estaba diciendo algo porque no lo sé).

Para la próxima queda el tour por la ciudad...

Guten Morgen Dresden!

Como para que no me acusen de no entender nada de la tecnología, les tuisteo dos fotos de la vista del departamento de la universidad donde estamos viviendo. No tiene vista al río Elba ni a la parte vieja de la ciudad pero no está nada mal. Estamos en uno de los pocos edificios altos de la zona, por eso la vista es tan amplia.

A lo lejos se ven las montañas y algo de smog, una constante local, a pesar de todo el verde que hay...
La torre con techo verde y reloj que se ve a lo lejos es parte del complejo de edificios de la universidad, que son quichicientas manzanas. Por detrás de esa torre están los edificios del Instituto Max Planck, el laboratorio donde trabaja Diego.

sábado, 3 de octubre de 2015

Ja, Nein, Hallo, Danke, Bitte und Aufwiedersehen!

Vuelo de Lufthansa; fila de tres que da a la ventanilla. Cuando subimos al avión descubrimos que el tercer asiento ya estaba ocupado. Al parecer el señor estaba muy ensimismado viendo películas (la gente aún no había terminado de subir y él ya llevaba empezada Jurassic World) pero nos dejó pasar amablemente. Cuando le agradecimos asintió con la cabeza y musitó algo que nos resultó ininteligible. Fue esa la primera y última vez que lo escuchamos articular un sonido.

Luego de mirarse Jurassic World, nuestro oriental vecino de asiento se cargó AntMan y luego una de terremotos. Frente a esta evidencia quedó descartada la hipótesis de que estuviésemos viajando junto a Haruki Murakami (un escritor japonés que nos gusta mucho a los dos). Si nos quedaban dudas de que no era Haruki baste señalar que no escuchó ni un sólo tema de jazz ni de música clásica. Aunque físicamente no hayamos podido diferenciarlos, quedó totalmente descartarda la hipótesis de podía haber sido Murakami.

Contra toda lógica decidí - luego del gran Gatsby - mirar una película alemana. Y contra lo que uno pueda creer, en el avión de Lufthansa no abundan las mismas. Menos que menos con subtítulos. Intenté sin subtítulos; a la mitad del primer diálogo renuncié a la idea ya que las únicas palabras que entendía eran las cinco que titulan esta entrada. Igual terminé dando con una relativamente potable más tarde. Lo cierto es que -a pesar de mis enormes pasos en el área- dormí más bien poco. Conclusión: ahora tengo un desbarajuste horario significativo y no entiendo muy bien qué habría que comer a qué hora.

Totalmente en horario -y después de una escala relaivamente corta en Frankfurt- llegamos a Dresden ayer un poco antes de las dos de la tarde. Allí estaba Christoph, el jefe de Diego. Nos fue a buscar, nos llevó al instituto y luego al departamento de la universidad donde nos estamos quedando hasta que demos con nuestro nuevo hogar. Tanto él como la gente del laboratorio nos sugirieron fuertemente ir inmediatamente al supermercado para proveernos de algunas cosas básicas ya que hoy (sábado 3 de Octubre) todo estaría cerrado por ser Feriado Nacional (se celebra el día de la reunificación; para más información piénsese en el derrumbe del muro de Berlín y googlése todo lo necesario).

Así fue que tuvimos nuestra primera experiencia supermercadista en Dresden. El afortunado super que contó con nuestra presencia fue el "Lidl" que está en el siempre movido edificio de la Hauptbahnhof (Estación principal -de trenes-). Entramos los dos mirando cual ET dónde estaban los changuitos, por qué había que poner una moneda para usarlos, dónde había que poner la moneda, qué tipo de moneda había que poner y se ve que por lo visto despertamos la ternura de al menos dos señoras que intentaron explicarnos el complejo proceso de obtner un chango. El resultado fue que optamos por entrar y llevar las cosas en la mano (luego tuvimos un momento de brillantez mental y descubrimos que junto a las cajas hay cestos plásticos).

Primer dato: Precio por kilo. Aún no conocemos otro super, pero el Lidl tiene este avance mundial que nos facilita la existencia.

Segundo dato: Acostumbrarse mentalmente. Las cosas cuestan uno, dos, tres euros, centavos de euros... Eso hace que todo parezca hiper barato. Al multiplicarlo por 10/11/12/18 (hay que elegir un tipo de cambio) las cosas dejan de estar hiper baratas para pasar a estar bastante baratas.

Tercer dato: ¡cuarenta pesos el kilo de Nutella! (Obviamente nos llevamos un kilo sin dudarlo).

Cuarto dato: Hay mil y una cosas de la unión europea; queso de Alemania, queso de Italia, queso de Francia; yogurt griego de Grecia, pasta y salsas de Italia, vinos de Italia, Francia y España... y así sucesivamente.

Quinto dato: Salsita de esto del Líbano, salsita de aquello de Grecia, salsita de esto y lo otro de India, salsita Tai de aquella otra cosa... y ¡cuarenta pesos el kilo de Nutella!

Sexto dato: Parece que acá la gente usa más jabón líquido que jabón-jabón; casi deseperamos al no poder encontrarlo hasta que de casualidad vimos que estaba ahí solito, allá lejos un jaboncito.

Séptimo dato: El queso está baratísimo. ¡Y cuarenta pesos el kilo de Nutella!

Octavo dato: Hay un millón de panes, todos con mucha pinta y también baratos: negro, negro con semillas, negro con semillas y aquello otro, negro no tan negro, negro un poquito negro y con esto y lo otro, con rodajas finas, con rodajas más finas, blanco, blanquito, blanco pero no mucho... en fin...

Noveno dato: La verdura se pesa en la caja. ¡Y el kilo de Nutella cuesta cuarenta pesos!

Penúltimo dato: Se gastan números de dos cifras y uno cree que algo pasó y la cuenta no está bien o ya olvidó mucho alemán. No, es así.

Último dato: La cajera de Lidl te manda eyectado luego de pagar. En un lapso de dos nano segundos, te cobra, te da el vuelto, te sonríe, te agradece y te dice "hasta luego" sin haber guardado la mitad de las cosas. De hecho, contra la pared frente a las cajas hay una suerte de mostrador a donde la gente vuela con sus cosas sin terminar de empacar para que siga el siguiente cliente/a.

Continuará...

Vivitos y coleando

Guten Morgen!

(O al menos aquí en Alemania) Llegamos vivos, sanos y salvos. Ya estamos instalados y en caso de emergencia disponemos de un tarro de un kilo de Nutella.

Prometo escribir con un poco más de tiempo En breve. Era sólo para contar que llegamos ayer, hoy ya amanecimos acá en Dresden con un día espléndido que aprovecharemos para salir a recorrer en breve, brevísimo tiempo. Me llevo la cámara así que prometo sacar fotos de todo un poco. A la vuelta escribiré un pelín más.

lunes, 28 de septiembre de 2015

Planificando con tiempo

-       Hola, buen día
-       Buen día
-       Sí, queríamos saber cómo es el trámite para casarse
-       … Cuando sepan en qué fecha se quieren casar tienen que venir los dos quince días antes con DNI, fotocopia de DNI, fotocopia de acta o de partida de nacimiento para pedir turno… después se confirma el turno y se hacen los análisis prenupciales
-       Perfecto, entonces, ¿nos puede dar una fecha?
-       (Cara de sorpresa) … ¿ahora?
-       Sí
-       … ¿para cuándo?
-       Para lo antes posible.
-       (Nueva cara de sorpresa) pero… ¿así? … miren que esto ya sería el turno definitivo.
-       Sí, sí
-       ¿14 de agosto está bien?
-       ¿antes no hay?
-       ¿11 de agosto?
-       ¿antes?
-       … eeee…. lo más temprano que puede ser es en 10 días, el 7 de agosto
-       Bueno, 7 de agosto entonces
-       … eeeee … bueno, pero entonces ya queda esta fecha… ¿están seguros?
-       Sí, sí.
-       … y entonces … la semana que viene ya tendrían que venir por la orden de los prenupciales… eee… y con este formulario, que bueno, ya vamos a estar con el código civil nuevo.

-       Perfecto. Volvemos el jueves que viene.

PD: Si no me hubiera tocado ser partícipe de la charla, quizás la creería un poco exagerada. Y si bien no recuerdo todo palabra-por-palabra es un aproximado bastante cercano

jueves, 24 de septiembre de 2015

Googleando el destino

No reporta ninguna novedad que diga que desde el google y wikipedia el acceso a la información se ha simplificado notablemente. Eso ni significa que la información sea fiable, de calidad, no redundante ni, mucho menos, que su aparente sobreabundancia facilite el acceso a la información buscada... Por eso me pareció que, mejor que copiar un link, era digerir un poco la información -superpuesta y en ocasiones contradictoria- y compartirla ya procesada.

Dresde (en español) o Dresden es la capital del estado federado de Sajonia. Como Alemania es un país federal cada estado es el equivalente aproximado de una provincia argentina. Además de ser la capital estatal, fue su capital cuando Sajonia era un reino. Y también cuando era un ducado. Así que abundan los edificios construidos por sucesivos, superpuestos y confusos príncipes, duques, reyes y vaya a saber uno qué otro tipo de noble que boyaba por allí.

Al parecer desde el Neolítico ya había asentamientos en la zona. Sin embargo la ciudad aparece mencionada por primera vez en el año 1206. Quizás en términos europeos no sea tantísimo tiempo. Para mí ya es de una antigüedad más que respetable.
Recién a partir de 1547 se convirtió en la capital estable de Sajonia (había cierta tradición de que las cortes fueran semi itinerantes). Antes de ser reino, Sajonia había sido un principado y antes, un ducado. A partir de ese momento dresden se transformó en un centro político y cultural importante. En 1685 la ciudad sufrió un incendio casi total y durante el siglo siguiente la zona fue conquistada, liberada y vuelta a conquistar, viendo pasar de un lado para el otro a los ejércitos de Austria y Prusia. Como, a la larga, el reino de Sajonia parecía estar destinado a ser el botín de guerra en las disputas entre Prusia y Austria, en las guerras napoleónicas –luego de un primer período de enfrentamiento- decidieron apostar por los franceses. Habrán pensado que si –finalmente- Napoleón se imponía, ellos tendrían algo más de margen de acción. Con París más lejos que Berlín (la capital alemana está a sólo 200km) o Viena y los ejércitos franceses victoriosos, la jugada no parecía del todo desacertada. Pero bueno, por desgracia para la familia real sajona las cosas no salieron como lo esperaban y la región terminó bajo control prusiano.

Conservando el patrimonio cultural y el renombre de su época como capital real, la ciudad se ganó la fama de ser la “perla del Elba” y la “Florencia alemana”. Fue (y es) un centro cultural, universitario e industrial bastante importante. En su cercanía se encuentra Meissen, localidad conocida por su producción de porcelana (por si no lo sabían, les tiro el dato, la porcelana de Meissen es mundialmente famosa por su calidad y tradición, así que si alguien habla del tema, mejor asentir y poner cara de “claro, ajá, la porcelana de Meissen, sí, sí…”).

También cuenta la leyenda que en 1785 Schiller escribió en la ciudad la “Oda a la Alegría”, que parece ser – según me comenta la Wikipedia – el Himno de la Unión Europea (Sí, parece que la Unión tiene himno y todo).

Durante la primera guerra mundial la ciudad no sufrió mayores ataques ni se vio involucrada en las operaciones. De la segunda guerra no se puede decir lo mismo… A principios de 1945, tres meses antes de la rendición de la Alemania nazi Dresden fue intensamente bombardeada. Al parecer todavía se debate intensamente sobre el tema. Por un lado hay fuentes que señalan que era porque se trataba de un cruce de vías férreas importante. Otras fuentes señalan que los soviéticos le pidieron a estadounidenses y británicos que bombardeasen la ciudad porque era el centro industrial alemán que proveía la zona oriental. También están quienes señalan que el objetivo del bombardeo era facilitar el avance de las tropas estadounidenses y lograr llegar al Berlín más rápido que los soviéticos y, finalmente, quienes indican que simplemente se trató de una represalia por los ataques aéreos con los que la Luftwaffe había atormentado durante la “batalla por Inglaterra” al Reino Unido.
Debates historiográficos aparte, la ciudad quedó en gran medida destruida. Afortunadamente buena parte de los edificios del casco histórico de la ciudad fueron reconstruidos respetando el estilo original, algo que no era del todo común en las zonas que quedaron bajo el control soviético.

A partir de 1989 y de la reunificación varios procesos diferentes tuvieron lugar en la ciudad. Por un lado comenzó un relativo despoblamiento ya que una parte de los habitantes de la ciudad migraron hacia lo que había sido la zona occidental. En términos relativos la ciudad comenzó a desindustrializarse -Dresden era luego de Berlín el área industrial más importante de la República Democrática Alemana- rol que no pudo sostener tras la reunificación. Por otro lado se retomó la reconstrucción de ciertos edificios históricos de la ciudad. Finalmente se instalaron en la ciudad laboratorios, oficinas y la ciudad volvió a ser un polo de atracción de población, por lo que aumentó una vez más su cantidad de habitantes, llegando en la actualidad a los 550.000 habitantes.
Como dato curioso, el valle del Elba en Dresde fue Patimonio de la Humanidad de la Unesco entre 2004 y 2009, año en que dejó de serlo porque parece que construyeron un puente a dos km del casco histórico que habría cambiado un poco la fisonomía del lugar, en fin…

martes, 22 de septiembre de 2015

Previously, on…

¿Cómo se hace? ¿cómo se hace para resucitar un blog que ya lleva5 años en el limbo? Veo el historial el blog y leo la última entrada: “”. ¿Cómo se supone que se hace? Lo pienso un poco y limito las opciones: a) me pongo a escribir todo lo que pasó en mi vida en estos 5 años; b) me hago el boludo -algo que se me da bastante bien- y como si nada hubiera pasado empiezo a cargar entradas una vez más; c) doy el blog por fenecido y arranco uno nuevo; y, finalmente, d) hago un resumen medio berretón que me permita -sin invertir interminables noches en la redacción- salvar el salto en el tiempo. Aunque no lo crean primero descarté la C. No puedo seguir dejando un reguero de blogs por allí. Listo, esa era la decisión más fácil. La siguiente en la lista en seguir la misma suerte fue la A. No da ponerse a escribir una entrada por mes que simplifique lo ocurrido. Pienso hacia atrás y veo como desfilan mudanzas, la Pitufi, la construcción, la ampliación, los trámites, cambios de trabajo, la venta de La Montaña, Diego, la Universidad, el Kurt Gödel, la radio, Academia, el Kürt otra vez, visitas, los casamientos, más visitas, las clases de español, la familia, los amigos, más Diego, más ampliación, nuev@s amig@s, viej@s amig@s. No, no se puede. O yo no puedo, que no es exactamente lo mismo.

Por ahora deberá bastar con reseña que en octubre – como si quedara tanto- mi media mandarina y yo estaremos viviendo en Dresden, Alemania, posiblemente por un año extensible a dos. Después de algunas idas y vueltas y opciones de varios lados en junio y principios de julio Diego estuvo en Caen –en Normandía, Francia- y luego en el Instituto Max Planck de Dresden. De ambos lugares regresó con posibles posdoctorados (como él ya iría por su segundo posdoc yo insinué que quizás este pudiera ser honoríficamente para mí pero parece que la idea no terminar de convencer). Con mucho esfuerzo y análisis de ambas experiencias, Wikipedia, google y almohada terminamos decantándonos por la Florencia del Elba (un poco pomposo, es cierto, pero ninguno de los dos es responsable por haber inventado el apodo). Esto se confirmó durante los últimos días de julio. Y cuando digo últimos, son ultimísimos. Desde entonces nuestra vida ha entrado en un tobogán que, esperemos, termine el 3 de octubre despertándonos en nuestro (provisorio) departamento de Dresden mientras fuera los pajarillos trinan y las ardillas juegan con sus bellotas. 

Para poder llegar a tal estado idílico hemos tenido que casarnos e involucrarnos en un torbellino de cosas para hacer, documentos por traducir, certificados por apostillar, formularios por rellenar... todo esto sin mencionar entrevistas, viajes, ideas, vueltas, traducciones, más traducciones, embalado de cosas, tirado de cosas, guardado de cosas, repartido de cosas, un poco más de tirado de cosas (no me pregunten por qué pero yo siempre sentí que NECESITABA 5 pantalones para pintar y trabajar en el jardín y tres pares de zapas viejas para hacer lo mismo), más guardado y… de algún modo, llegamos. Ya sé, ya sé. Mucho@s me lo dijeron, es verdad. Pero debo reconocer que más de una vez creí que no llegábamos…
Wilkommen in Dresden. Sí, ya sé que usar el google no requiere ningún esfuerzo y que poner fotos de internet no es ningún mérito. Pero no por eso dejan de quedar lindas en el post.

jueves, 5 de agosto de 2010

El eterno retorno

No. No tiene nada que ver con la filosofía de Nietzsche. No, tampoco tiene que ver con Splinter, cuya existencia de vez en cuando recordamos. Pero sí tiene que ver con la vuelta de un viejo asunto. Il ritorno della fontana di Trevi.

Ok. Yo entiendo, un invierno tenemos una noche de -22, todo se congela, el caño se revienta, sube la temperatura, sale el agua como si fuera una fuente. Bien. Lo reparo, todo vuelve a la normalidad.

Invierno siguiente, no pasa nada. Al otro invierno vuelve a pasar la misma historia; noche fría, el agua se congela, el hielo ocupa más volumen que el agua, ergo, la masa se expande (güina), la historia se repite. Podría decirse que la historia se repite, la primera como drama (la pérdida de agua ocasionaba una auténtica fuente), la segunda como farsa (sólo sale un pequeño chorro de agua). Bueno, se va la segunda. Reparación momentánea. Funciona. Pasan dos semanas, intenta llegar la primavera, algo pasa, la reparación cede y vuelve a filtrarse el agua. La tercera es la vencida (iluso de mi), saco toda la masilla, vuelvo a reparar todo y, pensando que iba a prevenir futuros problemas, recubro todo el caño con bolsas de supermercado como para hacer una pseudo aislación. Pasó el verano, pasó el otoño. Venía pasando el invierno...

El sábado salgo a tirar la basura orgánica en los canteros, paso junto a la canilla y escucho el ruido del agua que intenta salir por algo que asumí sería una rajadura pero que golpea contra una bolsa de nylon. Me hago el boludo y sigo tirando las cáscaras de banana y papa. Ya llegará la primavera y el día de su reparación.
Fuente. En la casita es una invitada de todos los inviernos.

lunes, 2 de agosto de 2010

Todo comenzó con un pucho

No siempre entiendo como se dan las cosas. Bueno, tal vez pocas veces entienda como y porqué pasan. Esta cadena de eventos es un claro ejemplo... Todo comenzó en mayo, creo, aunque ya no lo recuerdo con claridad. Había salido un toque más temprano de la escuela y como tenía pocas ganas de leer, fui a dar una vuelta por el centro. Era un día lindo pero la costanera estaba extrañamente ventosa. Así que después de intentar caminar unos metros decidí refugiarme en algún negocio de música. Fue entonces cuando pensé en pasar por la tabaquería donde trabaja Caro, una amiga que también es profe de español y - por si fuera poco - preceptora.

Debo reconocer que desde que la conozco a Caro sólo pasé por la tabaquería dos veces... Llego, tiro mis cosas en un sillón, Caro empieza a hacer mate, comenzamos a charlar, intercalamos un par de mates y entre todos los clientes que van llegando a la tabaquería (son más de los que yo hubiera pensado) aparece una amiga de Carolina que viene a visitarla. "Celeste, mi amiga politóloga", me dice Caro. No sé si fue el hecho de que hubiera dicho "mi amiga politóloga" o qué pero automáticamente su cara me resultó más que familiar. "Nicolás, pensá, de dónde la conocés", me dije hasta que tuve una iluminación. Iluminación, sinapsis en cadena, como quieran. Celeste había sido profesora mía en la facu. Debo haber tenido tres o cuatro clases con ella pero no muchas más que ésas.

"¿Perdón, vos no das clases en Ciencia Política en la UBA?", le pregunto y mientras ella me miraba, le agrego con un poco más de memoria y sumando datos, "¿Sistemas políticos comparados?".


De repente recordé todo, que ella una clase ella había dicho que viajaba de Bariloche a Bs As, qué alguien más me había comentado al pasar que estaba viviendo acá, que había sufrido con ese oral, que tuve que aprenderme el sistema electoral alemán -cuco de entre los cucos en cuanto a sistemas electorales respecta- y que aún recuerdo, que cuando aprobé el examen sentí que era como recibirme por anticipado ya que sólo me quedaban entonces las optativas.

Y bueno, empezamos a charlar, hablamos del consabido tema Conicet, evaluamos posibilidades, nos colgamos hablando. No, no es el comienzo de una historia de amor. Pero sí de una historia...


Seguimos en contacto pero no super asiduo. Hasta que un día recibo un e-mail de Celeste donde me contaba que la había contactado de la Universidad de Río Negro para ofrecerle que se hiciera cargo de la materia Fundamento de Ciencia Política. Requisito importante, ella tendría que dar teóricos y prácticos ya que desde la universidad querían un docente para todos los cargos. Sin embargo, Celeste tiene un congreso en Canadá y posiblemente una estadía de un mes o más en una universidad en Estados Unidos. Explica toda esta situación y queda en reponder. Ya en su casa piensa en proponer que entre los dos hagamos una cátedra y no encarguemos de las clases. Me escribe la responsable de la parte de ciencias sociales y humanidades para tener una entrevista. Semana de locos; 32 estudiantes en la escuela, yo con el grupo de literatura, armando los cuadernillos, ni un requicio de espacio en la escuela, diluvio universal, yo disfrazado de intelectual... pero lo logramos.

Propuesta de la universidad, hacer una excepción y pedir la aprobación del equipo, designación ad honorem para Celeste, rentada para mí y la posibilidad de volver a la universidad pública por la puerta grande... Hoy me llegó la "bienvenida" a "nuestra institución" y la larga lista de papelitos que debo presenter en estos días. Universidad de Río Negro, preparate, que allá vamos.
Diferente. Ese sería el estado en el que está nuestro programa de Fundamentos de Ciencia Política

La igualdad, los griegos y los romanos

Un poco monotemático lo mío, puede ser. Pero con esto ya voy dando el tema por cerrado. La verdad es que, no sé en Buenos Aires, pero por estos pagos generó (y genera aún) bastante discusión y más de una posición encontrada.

Contra todo pronóstico, cada tanto chequeo la página de internet de "La Nación". Aunque no acuerde con lo que dicen, al menos dicen algo, mal que mal escriben con un mínimo de decencia y se nota que no jubilaron a todos/as sus correctores/as. Por suerte tampoco hacen títulos del tipo "Dicen que", "Ahora parece que", entre tantas aberraciones que produce Clarín.

Obviamente hay situaciones en las que me interesa ver como titulan las noticias que los hacen sangrar por la herida. Con la aprobación de la ley de matrimonio igualitario pasó esto mismo. Tan pornto como llegué a la escuela abrí su página para ver que decían.

Entre tanto detalle que no informaba de mucho había una nota de opinión. El autor, Mariano Grondona. Sí, sí, ése mismo que todos/as conocemos pero sin café, sin anteojos y sin pipa pero con la misma sofistería de siempre. Empiezo a leer: "El debate sobre el matrimonio 'gay' se ha venido intensificando hasta convertirse en una 'polémica' (del griego 'polemós', 'guerra')". No, no, no... es demasiado. Primera oración y ya encuentro una cita al griego. "A ver - pienso - sigamos viendo qué piensa este hombre", y haciendo un esfuerzo intelectual innecesario sigo leyendo... el primer párrafo tenía una o dos oraciones más acerca de cómo Bergoglio le hizo el juego a los Kirchner al decidir "pelear esta guerra".

Segundo párrafo: "Hasta hace poco, los ciudadanos homosexuales habían sido discriminados. Según Aristóteles, la justicia consiste en 'tratar a los hombres como iguales en lo que son iguales y como desiguales en lo que son desiguales'...". No, no, no... ¿por qué Aristóteles?, ¿por qué tantos recursos para ir al grano?

Otra vez, la idea era "si 'ellos' no son como 'nosotros', ¿cómo vamos a darles los mismos derechos?". También, arremetía... "está muy bien que tengan sus derechos, pero tampoco con el nombre 'matrimonio'." Ok, de esto ya hablé y no me voy a volver a meter. Su propuesta era que la justicia es algo loable, pero esta ley promovía un "igualitarismo" peligroso, donde gente que no es "igual" termina siendo tratada como tal.

La posición me parece discriminadora, hipócrita y de garca. Si querés decir que hay "otros" -y también hay otras, pero posiblemente sea demasiado para Grondona- y que no se merecen los mismos dereches, hacelo y bancátelo. Pero no sólo era eso lo que me molestaba. O, mejor dicho, era eso, todo eso, sumado a una redacción prolija, llena de alusiones aquí y allá al griego, al latín, a Pablo V y a no sé quien más. Yo estaba indignado. ¿Qué tiene que ver Aristóteles con la Ley en Argentina? ¿qué afecta si "polémica" viene del griego, del ruso o del letón? Les comento a mis compañeras de trabajo lo que decía la nota de opinión y Sol, una de las profes de la escuela, me dice con una claridad increíble "es que cuando no tenés autoridad para hablar de algo tenés que autorizar tu discurso por otros medios". Me quedé mirándola pensando que era eso que ella había verbalizado lo que más me molestaba de esto. Que Grondona justificara posición personal indefendible a favor de la desigualdad con Aristóteles, con el griego, con el latín, como si la mera existencia de "citas de autoridad" fuera a legitimar lo que decía.

Mientras pensaba esto la miré a Sol y me alegré de este espacio que fuimos construyendo con las profes -soy el único- del "nucleo duro" de la escuela. "A ustedes los crían y el viento los amontona" me dijo Juan cuando le referí parte de como nos habíamos enganchado en la escuela con todo esto. Con el matrimonio igualitario, con el derecho al aborto, con el tema "del campo", con las retenciones, con la discriminación, con el gatillo fácil. No somos muchos/as y sabemos que en Bariloche somos minoría. Pero se siente lindo, está bueno saber que hablás el mismo idioma que tus compañeros de trabajo.* Se siente bien saber que más o menos griego, más o menos latín, nos entendemos y no necesitamos recurrir a nadie para explicar lo que creemos.
* Hay excepciones. Nada es perfecto.

martes, 27 de julio de 2010

Misterios de la Fe. Parte II

Argentina. Julio 2010. Es innecesario decir que otro de los grandes misterios que la fe tiene para mí está relacionado con la Ley de Matrimonio Igualitario. Ok. Tal vez no sea un misterio de la fe en sí mismo. No es un misterio para mí que el Vaticano promueva lo que promueve y que Ratzinger piense lo que piensa. Tampoco que la iglesia católica (y algunas evangélicas también) argentina haya defendido las posiciones que defendió. Tal vez me es un poco menos accesible entender que tanta gente se opusiera a ganarantizar iguales derechos a toda la posblación, por qué hubiera tanta vuelta en decir las cosas por su nombre y en reconocer cuan retrógradas y legitimadoras de la discriminación institucionalizada ciertas posiciones son.
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Strike two
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A medida que el debate ganaba espacio público y las posiciones se aclaraban, fue haciéndose necesario expresarse. Y las cámaras, la radios, los diarios fueron un desfile de posiciones. Uno de los grandes interrogantes que tuve fue cuándo la Biblia se transformó en una fuente del derecho argentino, porque sino no imagino por qué escuché tantas citas, lecturas, versículos y "por los siglos de los siglos, amén".

Por eso uno de los argumentos más llamativos fue proponer una nueva figura "civil" y reservar "matrimonio" para el sacramento, para la ceremonia religiosa. Quichicientas veces escuché "yo no estoy en contra de que se casen, pero llamar esa unión matrimonio... bueno, es muy fuerte" o "matrimonio viene de matriz, la mater, la madre... bla, bla, bla". A ver, si matrimonio viene de la mater, la madre y todo eso, ¿por qué no podría haber matrimonio en esos términos para las lesbianas, puesto que podría haber dos matrices en lugar de una? ¿o es que las parejas del mismo sexo no pueden tener creencias religiosas? ¿o las parejas no católicas o cristianas tampoco podrían tener "matrimonios"?. ¿Y las parejas de ateos/as? ¿A nadie le había generado ningún problema antes que los no creyentes ensuciaran el nombre de un sacramento para sus uniones civiles? ¿qué pasó ahora?. ¿Por qué nunca les molestó que los/as no cristianos usaran esta institución y ahora comenzó a ser una tragedia?. Creo que el punto es claro y la iniciativa de "matrimonio para heterosexuales y unión civil sin adopción para 'el resto'" implicaba dos cosas. Una, "nosotros/as" que somo normales vamos a seguir haciendo las cosas como queremos y vamos a incluso reconocer a "los/as otros/as" que tienen derecho a algo, pero no a lo mismo. Perdón, si esto no es legitimar la discriminación institucionalizándola, bueno, pues entonces probablemente nada lo sea. Y si la senadora Negre de Alonso fue tildada de nazi, bien podría haber sido escrachada como defensora del apartheid, del fascismo, de defender la negación de los derechos civiles para los afroamericanos/as o cualquier otra forma de discriminación vía aparato estatal. Porque sino, promover legislación diferenciadora con ciudadanía de segunda no se justifica, establecer que X ciudadanos/as tienen ciertos derechos y otros/as a menos, no se entiende sino es dentro de un marco de discriminación institucionalizada.
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Strike three
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Está perfecto que si hay gente que puede o quiere creer en algo, lo haga. Me alegro por ellos/as y es buenísimo que defiendan lo que piensan. Imponer los patrones de conducta propios de su fe a otros/as ya no está bien. Tildar de perverso y degenerado cosas que su religión (que en teoría es "sostenida" - léase financiada- por el estado argentino pero no se encuentra en modo alguno unida a él) o las autoridades de su religión consideran como tal, ya es demasiado. Querer prohibir (legalmente) las cosas porque no se condicen con los preceptos de la propia religión se llama, al menos de dónde yo vengo, integrismo religioso. O funadamentalismo, o como quieran. Por ejemplo, nadie obliga a los católicos a no comer carne jueves y viernes santo. Ahora bien, ningún católico pensaría en obligarnos al resto a no comer un choripán durante cualquier de esos días, nadie haría una marcha para impedir la degradación de las costumbres, nadie se rasgaría ni media vestidura.

¿Entonces? Está perfecto si la iglesia católica, los mormones o quien quiera no recomienda para sus fieles el matrimonio de personas del mismo sexo. Mejor dicho, no está perfecto, es triste por parte de una institución discriminar a sus miembros, pero como no miembro de ese colectivo, no voy a pedir que como esa institución descrimina deba desaparecer. Aunque no me gusta lo que prumueven estas iglesias no salgo a manifestarme para que las cierren, las prohiban o las persigan. Ahora bien, que se movilicen para prohibirles derechos a otros/as, que se manifiesten para imponernos sus valores rancios al resto de la sociedadme parece tan decadente. No lo entiendo. No entiendo porque alguien que dice profesar una religión que promueve el amor al otro/a, que predica comprensión, que dice que ante los ataques se debe poner la otra mejilla, que reivindica a los pobres y a los marginados pueda promover movilizaciones para odiar a quienes no comparten su fe, para imponer sus valores (religiosos) a una sociedad laica. ¿A nadie le hace ruido?.
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"La niños queremos un papá y una mamá". Ése fue el slogan de la marcha anti matrimonio igualitario en Bariloche. Ok, se llamó "Marcha por el matrimonio y la familia". Eso es lo que dijeron los organizadores. "Marcha por el matrimonio heterosexual y la familia cristiana" es el eslógan que deberían haber llevado. Porque ésa era la situación. Imponer SU visión de matrimonio, SU ideal de familia, proponerlas como LAS formas normales, las únicas posibles, las únicas que debieran existir, imponerlas como las únicas que el estado debiera reconocer. Es extraño, porque en toda la discusión y el debate nadie jamás negó la entidad de este tipo de matrimonio ni a objetar esta forma de familia. No veo porque, entonces, ampararse en la religión para prohibir a otros tener modelos diferentes. Si la Ley de matrimonio igualitario no va a forzar a casarse a nadie que no lo quiera, ni va a obligar a las familias a dar en adopción a sus hijos para que los adopten parejas homosexuales. No entiendo entonces qué los/as mueve, qué los/as motiva. Probablemente, nunca pueda.
¿Sodoma? Tal vez Argentina sea un país con alarmantes niveles de desigualdad , pobreza, indegencia. Tal vez la corrupción haya alcanzado niveles intolerables. Tal vez las injusticias se multipliquen por todos lados. Lo triste es que ninguno de estos dramas jamás movilizó tanto a estos sectores como el odio hacia quienes esperan que el estado reconozca igualdad de derechos. Triste.

jueves, 22 de julio de 2010

Misterios de la Fe. Parte I

Lo reconozco. Tengo prontuario. Tuve una época de creyente. Época que, afortunadamente, quedó enterrada hace bastante tiempo y que no creo que vuelva a pasar. Y si volviera a pasar, cualquiera está autorizado/a para golpearme hasta volver a entrar en razón. Lo cierto es que con el curso de los acontecimientos de los últimos meses mi posición pareciera reforzarse. Definitivamente la "fe" es un misterio para mí. No sólo porque no puedo creer, porque no quiero. También porque los traficantes de la fe me tienen "ligeramente" asqueado.

Strike one

Una chica es abusada sexualmente y queda embarazada. Se presenta con su madre en un juzgado X de Bariloche. Denuncian que la chica fue violada por su padre y su tío y que, producto de esas violaciones quedó embarazada. Pide permiso a la justicia (¿debería ir con mayúsculas?) para abortar.

Misterios del sistema judicial, el juez actúa con celeridad. Martín Lozada, juez que entendió en el caso, dicta la prisión preventiva del padre y del tío, seguidamente (y en apenas una semana) autoriza el aborto que se realizó dos semanas después de la presentación judicial (Sí, todo en DOS semanas). Cuando escuché la noticia no pude creerlo. Por primera vez en mucho, mucho tiempo un caso de entre muchos tenía una respuesta rápida por parte del sistema judicial. Y no sólo una respuesta rápida. Una respuesta lógica, aceptable y rápida. Es extraño. Se siente extraño cuando las cosas funcionan como debieran, como es lógico. ¿Por qué debiera, me pregunto yo, una menor, una mujer, alguien, continuar un embarazo no deseado, producto de una violación? ¿Por qué debiera continuar un embarazo no querido? Claro, esta última pregunta ya va mucho más allá de la primera y probablemente pase mucho, mucho tiempo antes de que como sociedad podamos legalizar el aborto.

La verdad, no se me ocurre ninguna respuesta que justifique esto. Lamentablemente buena parte de la iglesia local salió a responder una variedad de idioteces para esta pregunta. Y todas ellas parecían acusar más a la víctima que comprenderla. Todas anteponían los derechos de un feto no-nato a los de una chica abusada. Todas parecían tomar la Biblia como jurisprudencia y ninguna parecía atender a un drama social como este. Increible. Claro, como no son sus cuerpos los que fueron violentados, ningún representante del obispado barilochense esbozó el más mínimo atisbo de comprensión. Sin embargo el juez mantuvo su decisión y la chica abortó.

Dos días después del aborto la cámara del crimen de Bariloche (esta sí que no se merece las mayúsculas) anulo el fallo. ¿Es posible? ¿Cómo puede ser que esperaran a que se concretara el aborto para anular el fallo?. "Es muy de garca", fue lo primero que pensé. Esperar a que se realizara el aborto para anular el fallo post-facto es muy de garca. Es de ser garca, pero garca en serio, y ni siquiera querer pagar el costo político de salir a obligar a una mujer a continuar el embarazo producto deuna violación.

No lo entendí. No lo entiendo. Me parece bárbaro que si la Iglesia Católica está en contra del aborto que le recomienden a sus fieles no practicarlos. Ahora, que salgan a querer imponernos al resto de la sociedad sus puntos de vistas arcaicos e integristas, bueno, eso es un tema bien diferente. Que los jueces juzguen en función de sus valores pseudo cristianos es terrible. Y que, por si fuera poco, jueces cristianoides y jerarquía eclesiástica se festejen mutuamente sus cruzadas pro medievales es prácticamente inverosímil.

Resultado: el juez Lozada fue removido de la causa, su fallo anulado y el nuevo juez levantó la prisión preventiva de los acusados.

The devil wears Prada. La hipocresía, política de estado del Vaticano. Condenan el aborto pero el Papa usa zapatos hechos con cuerdo de novillo nonato. (Frivolidad aparte, el Emperador de Star Wars sí aprueba hacer abortar a una vaca para poder tener sus zapatitos rojos)

miércoles, 14 de julio de 2010

Brasiloche

No es difícil reconocerlos/as. A ellas las ubicás por las botas de cuero con infaltables tacos o plataformas. Altos, siempre tacos altos, pienso que incluso para las pantuflas. Con lluvia, con nieve, por Belgrano, por entre los charcos, en el Cerro Otto o donde sea. Siempre con tacos. Tacos y pantalones justos, de jean o de cuero. A veces mini shorts de sarga con medias de lana, pero en general largos. Y gorro de lana o de cuero, y seguramente cartera y guantes al tono, posiblemente algo con algún detalle de piel. Siempre tienen algún detalle en piel. Y maquilladas y con aros. Aros grandes, preferiblemente dorados. Casi siempre maquilladas, con aros y tacos, producidas, muy producidas. Como si necesitaran producirse para salir a pasear por la ciudad más elegante del globo. Como si no se dieran cuenta de que en Bariloche podés ir a trabajar en joggineta y nadie te va a decir nada.
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A veces pienso que lo único que justifica todo este exceso de producción es la brevedad o inexistencia del invierno en Brasil, por lo cual las brasileras de dinero aprovechan su semana en Bariloche para ponerse todo lo que siempre quisieron ponerse, todo aquello que fueron comprando invierno tras invierno y nunca pudieron usar. Como si tuvieran esta única oportunidad para usar todas esas pieles, esos gorros de cuero y piel, esos guantes combinados con las bufandas, todo, todo junto.
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Pero mientras ellas parecen echarse todo el guardarropas encima, ellos están en jean, jogging y remeras o buzos de fútbol. No sé si siempre, pero sí en el 70% de los casos. Y no es que vengan a Bariloche las mujeres con plata por un lado y los fanáticos del fútbol, por el otro. Por el contrario, pareciera que son familia, y no sólo parejas, también hermanos/as, o amigos/as o lo que fuere. Y que invariablemente ellos usan remeras y buzos de equipo de fútbol. Y si no usan equipos de fútbol usan los enteritos para la nieve. No los equipos de pantalón y campera. No. Los enteritos, los de colores flúo, los ochentosos, los que ves por la calle y no entendés como hicieron esas reliquias de los ochenta para sobrevivir todos estos años. Bueno, en Bariloche no son comunes las polillas. Y a veces se nota.

Y finalmente, la combinación, cuando el todo es más que la suma de las partes. La horda, la caja de garotos, los micros de TIP y CVC, los grupos. Cientos, cientos de miles de brasileros/as bajando de los micros, gritándose de esquina a esquina de la Mitre, llegando al cerro, todos/as uniformados/as. Hablando, gritando, bailando, sacándose fotos junto a los más diminutos copos de nieve, saltando sobre un charco de nieve barrosa. Todos/as con el mismo equipete. Todos de azul y un color más (este año ví dos combinaciones, azul y verde y azul y celeste). Todos/as juntos/as de un lado para el otro, llegando al cerro, copando los hoteles, haciendo Brasiloche de Bariloche.
Garotos. Un clásico del invierno barilochense.

jueves, 1 de julio de 2010

Splinter, las llaves y la lluvia.

¿Por donde empiezo? Sí, mejor empiece por el tema vedette del blog en este último tiempo. No, no, no... no es el mundial. Nop, tampoco cereal fort. SPLINTER. Tal el nombre con el que fuera bautizado el ratoncito de la casita en honor al entrañable roedor radioactivo y karateca de una serie de dibujitos que (me contaron) daban antes de mi nacimiento y que se llamaba las tortugas ninja o algo así. En fín, luego de más de un mes de lucha, toneladas de cebo, kilos de queso, centenares de botellas destrozadas, docenas de muebles corridos mil y una vez, finalmente hemos dado al roedor por "desaparecido/a en acción". ¿Será posible qué ni siquiera tengamos certeza sobre su deceso?. Claro, después de todo el material bélico invertido en esta guerra sin cuartel hemos decidido que, luego de no haber atacado más al bonsai ni haber sido visto ni encontradas sus heces, bien podemos darlo por fenecido. No sabemos si murió envenenado, se cansó de volvernos locos, se apiadó de nuestro patetismo o simplemente se murió de la risa. Sea como fuere, Splinter ya nos acompaña, y si bien nadie va a lamentar su ausencia en casa -si alguien lo hace, pues que se compre uno de estos bichos para su casa y ya- se irá con él uno de los temas que más ha animado el blog.
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En otro orden de cosas, y en sintonía con la ola de idiotez que amenaza con consumirlo todo, nuestro hijo actual ya tuvo su primer temita con las llaves dejando la puerta abierta del hall de forma tal que con el viento se abrió y se mojó todo el calzado. ¿Y a que no saben quién apareció hace 10 días? ¿No? ¿Ninguna idea? Ella... La Señora. No, no, no Ernestina Herrera de Noble. Otra señora. Aquella que se ofreciera a traernos las llaves que Miss Wisconsin (ya ni recuerdo como cazzo se llamaba y tampoco me interesa hacerlo) le habría dado en el aeropuerto. La señora existe y resultó ser bastante amable y hasta simpática. Igual no la exime a la otra idiota de la magánima estupidez de haberle dado las llaves de casa a una mujer cuyo nombre ni siquiera conoce, haberle escrito la dirección y pedirle por favor que "fuera a llevarlas por la tarde ya que ellos no están en todo el día".
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También, continuando con las buenas noticias, acaba de dejar de llover. Ya ni siquiera recuerdo cuando empezó. Me acuerdo que el sábado no llovió porque fui con Flavia al Cerro Otto. Pero creo que el domingo sí lloviznó un poquito, el lunes no, el martes sí... y por más de 24 horas sin parar ni medio segundo. Obviamente los momentos de mayor intensidad siempre coinciden con mis horarios de salida y entrada del trabajo, de modo tal que me muevo en campera, pantalones impermeables y botas de goma para todos lados. El último grito de la moda local.
Risa. Podría ser la causal del deceso de Splinter.

martes, 8 de junio de 2010

¿Por qué? Why? Warum? Pourquoi?

¿Por qué? Seguramente nunca tenga la respuesta a esta pregunta, pero estadísticamente no es posible que alguien sea naturalmente tan idiota si no es a través de un riguroso entranamiento.

Día sábado 29 de mayo. Llega Kristen / Cristie o como sea. Estadounidense, 21 años recién cumplidos, de Wisconsin, estudia en Michigan. Nunca debe haber visto más de 50 personas juntas a no ser que cuente los aeropuertos. Le explico que hay dos llaves, una para la puerta del hall, otra para el living. "Es un barrio tranquilo, pero de todos modos cerramos ambas puertas. SIEMPRE. C-O-N L-L-A-V-E ... L-L-A-V-E". ¿Qué hace? Sale, va al centro y nunca cierra la puerta con llave. Vuelve, entra y no cierra con llave. Le explico que tiene que cerrar la puerta con llave. "Ahhh ... ¿no es automático?"
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Domingo 30 de mayo; Llega Luisa, alemana, 20 años recién cumplidos. Misma explicación, pero en inglés porque en español sólo dice "Hola" y "chau". "This key is for that door, this other key is for this door..." Sí, sí. Todo claro. ¿Qué hace? Va al centro, vuelve a casa, abre la puerta del hall, entra, la cierra, abre la puerta del living , saca las llaves, entra y cuando va a cerrar no se le ocurre cerrarla usando la misma llave con la que acababa de abrir la puerta. No, por supuesto. Eso hubiera sido tan normal, tan fácil, tan simple para todos/as. Claro, no, decide usar la otra llave, la que uso para abrir la puerta del hall. Desde el estudio escucho que el ruido de forcejeo de llaves se extiende más allá de lo debido. Obviamente iba a ser así, si había puesto en la cerradura una llave mucho más grande.

Tironeo un poco, saco la llave pero la cerradura aún está trabada con media vuelta. ¿por qué? Saco la cerradura, la abro, trato de desarmarla, nada. Listo, al día siguiente fui a la cerrajería con la cerradura y la llave, dispuesto a hacer dos copias de media llave, pero, afortunadamente la solución es mucho más fácil de lo que parecía y el cerrajero la destraba enseguida. Para colmo es macanudo, así que no me cobra nada.

Lunes 7 de junio. Mientras estoy en clase recibo un mensajito y una llamada perdida. Ambos de Angie. Salgo al recreo. Mensaje de Skype de Angie. Llamame urgente. Fernando me pasa el mismo mensaje. Lo primero que pensé fue que había habido una tragedia en escala mayor. La llamo. "No te preocupes, pero..." alcanzo a oir. "Cagamos", pensé.

¿Qué había pasado? Angie acababa de recibir un mensajito de Kristen / Kirsten / Cristie o como cazzo fuera informándole que se había llevado las llaves de casa por error y que cuando se dio cuenta ya estaba en Aeroparque. Una vez en el aeropuerto la niña trata de pensar qué hacer con las llaves y en lugar de pensar "ok, ya fue, que los latinos se jodan y hagan un juego extra de copias" se pone a hablar con una mujer que también esperaba en el aeropuerto. Le explica la situación y la mujer le responde, "ah, yo voy para Bariloche, si querés las llevo".

¿Y qué dice nuestra Einstein? ¿qué le responde Madame Curie? "Ahhhh, muchas gracias", le da las llaves (sí, pero no se preocupen que aún no llega lo peor), le da la dirección de la casa y le aconseja "no vaya temprano porque ellos no están en todo el día. Recién llegan a la tarde, así que vaya de noche".

No, no, no... ¿Cómo se puede ser tan imbécil naturalmente? Porque esto no es inocencia, esto no es ser naif. Es esforzarse por alcanzar y rebasar los umbrales humanamente posibles de imbecilidad. Darle las llaves a una completa extraña a quien acabás de conocer en el aeropuerto, anotarle la dirección de la casa y además recomendarle que vaya tarde porque nadie está en casa en tooooooooooodo el día...

¿Alguien me puede decir por qué? Mejor dicho, ¿hay una razón capaz de explicar esto?, ¿qué podría llegar a provocar tal grado de alienación mental que le sugiera a alguien que ésto que acabo de describir es una idea maravillosa?

De más está decir que ya cambiamos la combinación de las cerraduras.
Llaves. Un desafío para las ¿inteligencias? extranjeras...